
La industria azucarera argentina llevó este martes al Congreso un mensaje claro: el sector ya no puede analizarse únicamente por la producción de azúcar y la consolidación del bioetanol como una herramienta clave para generar inversiones, empleo, energía y ahorro de divisas. Ese fue uno de los ejes de la reunión informativa conjunta de las comisiones de Comercio y de Pequeñas y Medianas Empresas de la Cámara de Diputados, donde empresarios y referentes de la actividad expusieron sobre la actualidad y las perspectivas de la cadena.
Según explicó Juan Fernando Brugge, presidente de la comisión, el encuentro tuvo como objetivo conocer el grado de desarrollo, las problemáticas y las proyecciones de la industria cañera. La apertura estuvo a cargo de Jorge Feijoó, presidente del Centro Azucarero Argentino (CAA), quien describió la dimensión del complejo sucroalcoholero nacional: 19 ingenios, 16 destilerías de alcohol, 12 deshidratadoras, unos 4.500 productores cañeros independientes, 420.000 hectáreas cultivadas y alrededor de 45.000 empleos directos.

Un sector que mira más allá del azúcar
Durante su exposición, Martín Franzini, gerente general de Ingenios de Tucumán, analizó el funcionamiento del mercado internacional y advirtió sobre la fuerte volatilidad de los precios, influenciada por factores como la producción de Brasil e India, el precio del petróleo y la cotización del real brasileño. Recordó que el azúcar cotiza como commodity en las bolsas de Nueva York y Londres y señaló que, tras alcanzar valores cercanos a los US$700 por tonelada, hoy ronda los US$400.
En cuanto al mercado interno, destacó que Argentina mantiene un elevado nivel de consumo, con 36 kilos de azúcar por habitante al año. “Somos un país de alto consumo”, afirmó, y precisó que ese registro se ubica por debajo de Brasil y Estados Unidos, pero por encima de mercados como China y varios países africanos.

Catalina Rocchia Ferro, gerenta general de Compañía Azucarera Los Balcanes, profundizó en el papel estratégico del bioetanol y sostuvo que la actividad azucarera debe entenderse desde una perspectiva mucho más amplia que la producción de azúcar. “Hoy la actividad no puede analizarse únicamente desde la óptica del azúcar”, afirmó, al defender al biocombustible como un complemento de la matriz energética nacional y no como un competidor del petróleo. “El país necesita de las dos cosas”, agregó.
La empresaria también vinculó el desarrollo del bioetanol con el fortalecimiento de la balanza comercial. Según indicó, en 2025 permitió evitar importaciones por unos US$652 millones y, en los últimos nueve años, generó un ahorro acumulado de aproximadamente US$5.700 millones. En ese contexto, dejó una de las frases más resonantes de la jornada: “Podemos decir que Vaca Muerta no tan solo queda en el sur de la Argentina, también queda en el norte”.

Energía renovable y compromiso con las comunidades
Por su parte, Juan José Sörös, presidente de Seaboard Energías Renovables y Alimentos, puso el foco en la cogeneración eléctrica a partir del bagazo de caña, un subproducto que, según explicó, dejó de ser un residuo para convertirse en una fuente de energía limpia. “Transforma un residuo agrícola en energía eléctrica”, señaló, y precisó que en el caso de Seaboard el 60% de la electricidad generada durante la zafra se inyecta al sistema, volumen equivalente a casi el 90% del consumo del departamento salteño de Orán.
Sörös también remarcó el rol histórico de los ingenios en las localidades donde se desarrollan. Explicó que muchas comunidades crecieron alrededor de estas industrias y destacó la provisión de servicios educativos, sanitarios y sociales para trabajadores y vecinos. Entre los ejemplos mencionó la labor de la fundación impulsada por Seaboard para combatir la desnutrición infantil, que ya permitió recuperar a más de 530 niños mediante programas de asistencia integral.
Tras las exposiciones, los diputados formularon preguntas a los referentes del sector en un intercambio que puso sobre la mesa el aporte de la agroindustria azucarera en materia de producción, energía, empleo y desarrollo regional.