
La Asociación de Productores Agrícolas y Ganaderos del Norte (Apronor) expresó su preocupación por la implementación del nuevo protocolo que permitirá identificar la variedad genética de las semillas a partir de muestras tomadas en el primer punto de entrega de la producción. Desde la entidad consideran que la medida difundida a principios de esta semana por la Secretaría de Agricultura representa un paso previo a una reforma más amplia del régimen de semillas y alertan sobre posibles restricciones para los productores.
La vicepresidenta de Apronor, Macarena Ramos, señaló a Tendencia de Noticias que la entidad viene siguiendo de cerca las iniciativas impulsadas por el Gobierno nacional en materia de propiedad intelectual y uso de semillas. Según indicó, el nuevo mecanismo habilita la identificación varietal del material entregado en acopios, una herramienta que, a criterio de la organización, anticipa cambios de mayor alcance en la normativa vigente.
"Lo vemos como algo abusivo y restrictivo que pretende hacer el Gobierno", afirmó Ramos al referirse al sistema de control anunciado recientemente. La dirigente sostuvo que la medida se enmarca en una estrategia que, según Apronor, apunta a modificar las condiciones actuales de utilización de semillas por parte de los productores.
Uno de los principales cuestionamientos de la entidad está vinculado al denominado uso propio, es decir, la posibilidad de que los productores reserven parte de su cosecha para volver a sembrarla en campañas posteriores. Para Apronor, la eventual eliminación o limitación de ese derecho tendría un fuerte impacto sobre el sector, especialmente en un contexto marcado por dificultades económicas y climáticas.
"El sector no está preparado ni puede afrontar perder ese derecho que contempla la ley vigente", sostuvo Ramos. En ese sentido, afirmó que los productores del norte argentino observan con preocupación cualquier iniciativa que implique mayores costos o condicionamientos para la actividad.
La brecha para por otro lado
La referente también cuestionó los argumentos que vinculan la brecha de rendimientos respecto de otros países con el acceso a nuevas variedades genéticas. "Creemos que es un análisis totalmente errado", aseguró. Según explicó, existen otros factores que influyen de manera decisiva en la productividad, entre ellos la presión impositiva y las limitaciones para invertir en tecnología e insumos.
Desde Apronor sostienen que una reducción de la carga tributaria tendría un impacto más directo sobre la competitividad del agro que una modificación del régimen de semillas. A su entender, mejorar las condiciones económicas permitiría incrementar las inversiones en los establecimientos productivos y reducir las diferencias de rendimiento que hoy existen con otras regiones agrícolas.
Por último, Ramos advirtió que la entidad interpreta estas medidas como parte de un proceso que podría derivar en una mayor concentración del mercado semillero. "Lo vemos como una imposición, como una pérdida de soberanía productiva", afirmó. Además, alertó sobre el riesgo de que un número reducido de empresas concentre el control de la oferta de semillas, una situación que, según Apronor, podría profundizar las dificultades que enfrentan los productores en los últimos años.