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IA, ADOLESCENCIA Y CIUDADANÍA

No es una broma: las nuevas formas de violencia digital entre adolescentes

Un nuevo caso de violencia digital en un colegio volvió a generar preocupación: estudiantes utilizaron inteligencia artificial para crear imágenes falsas de compañeras desnudas y luego comercializarlas. El hecho expone el crecimiento de nuevas formas de violencia que afectan a adolescentes en Tucumán.

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Nadia GonzálezTendencia de noticias
05 jul, 2026 01:29 a. m. Actualizado: 05 jul, 2026 01:41 a. m. AR
No es una broma: las nuevas formas de violencia digital entre adolescentes

Imagen realizada con IA.-

No es la primera vez que nuestra provincia es noticia por la filtración de imágenes no consentidas entre adolescentes. La difusión de fotografías provenientes del sexting es, lamentablemente, una práctica mucho más frecuente de lo que pensamos. Sus consecuencias son graves, sobre todo para una víctima que generalmente es estigmatizada y revictimizada tras haber sido defraudada, hackeada o vulnerada en su intimidad.


En este sentido, la inteligencia artificial potenció estas nuevas formas de violencia, haciéndolas más rápidas, más accesibles y difíciles de detener. A esto se suma que, en los casos de las “deepfakes”, la víctima desconoce totalmente la utilización de su rostro y la existencia de estas imágenes que buscan exponer su identidad haciendo que la pérdida del control sobre la propia imagen sea aún mayor. Su comercialización entre adolescentes suma otro punto a lo inaudito del hecho en cuestión. 


La violencia digital, muchas veces justificada como: "era un chiste", "todos lo hacen", "era un meme", "solo estaba en un grupo privado", genera consecuencias reales en las personas afectadas. La responsabilidad en redes sociales no es sólo para quienes generan contenido, sino también para quienes lo comparten, compran y difunden. Todo esto alimenta el circuito.


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La situación con estos adolescentes tucumanos nos llevan a pensar: ¿qué debemos hacer?, ¿qué hicimos mal?.


En 2025 se estrenó la Serie Adolescencia. Alejandro Schujman, en un libro homónimo dice que esta “habla de un cuerpo social que mira como espectador la vida de los jóvenes como si nada pudiéramos hacer”. La serie hizo replantearnos nuestro rol, nuestras preguntas, nuestras respuestas.


Seguramente para entender la noticia hemos tenido que adentrarnos en un mundo digital que nos es ajeno. Esto quiere decir, que los niños y adolescentes son huérfanos digitales. La alfabetización digital va mucho más allá de aprender a utilizar un software, tiene que ver con la ética, el consentimiento, la privacidad, la convivencia digital, la identidad digital, la responsabilidad. También los adultos debemos formarnos en estos temas para poder romper la barrera de la soledad, dialogar y acompañar a los niños y adolescentes.


La inteligencia artificial va a seguir evolucionando. Las aplicaciones van a ser cada vez más simples y poderosas. Lo que no puede quedar rezagado es nuestra capacidad para formar ciudadanos capaces de comprender que toda acción en el entorno digital tiene consecuencias sobre personas reales. Porque detrás de cada imagen manipulada hay una historia, una víctima y una comunidad que también debe aprender a frenar estas situaciones de violencia.


Frente a este escenario, la respuesta no puede ser únicamente tecnológica o judicial: debe ser, sobre todo, educativa. Formar ciudadanos digitales críticos, responsables y empáticos es hoy una de las tareas más urgentes de las familias, las escuelas y la sociedad.


La autora de esta columna es licenciada en Comunicación Social, locutora, Diplomada en Ciberseguridad y Experta en Tecnología Educativa.

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