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Ávila y Masso, una foto que dio que hablar en la capital
Un encuentro realizado en un bar de la avenida Siria volvió a encender las especulaciones políticas en San Miguel de Tucumán. La convocatoria fue organizada por la senadora nacional Beatriz Ávila, quien reunió a mujeres de su espacio político para participar de una capacitación sobre salud menstrual impulsada por el Gobierno provincial.
Lo llamativo no fue la temática del encuentro, sino algunos de los nombres presentes. Entre ellos estuvieron el ministro de Desarrollo Social, Federico Masso, y la secretaria de la Mujer de la Provincia, Noelia Barros, ambos dirigentes cercanos al gobernador Osvaldo Jaldo. También participaron la concejal opositora Ana González, una de las voces más críticas de la gestión municipal, y Sandra Miranda, hija del exgobernador Julio Miranda.
La imagen no pasó inadvertida. Ávila fue la principal rival de Rossana Chahla en la disputa por la capital en 2023, mientras que su esposo, el exintendente Germán Alfaro, no logró retener el poder en el municipio. Por eso, la presencia conjunta de referentes del alfarismo y funcionarios alineados con Jaldo alimentó todo tipo de interpretaciones.
Desde el oficialismo aseguran que se trató simplemente de una actividad institucional destinada a acercar herramientas de cuidado y promoción de derechos a mujeres de distintos barrios. Sin embargo, en política las fotos suelen decir mucho más que los discursos.
Masso no esquivó la referencia política y agradeció públicamente la invitación de la senadora, destacando además que forma parte de Tucumán Primero, el espacio que conduce el gobernador. El ministro también aprovechó para reivindicar la continuidad de políticas públicas destinadas a las mujeres en un contexto nacional de recortes.
¿Capacitación, gesto de convivencia política o ensayo de futuros acuerdos? Por ahora nadie lo admite. Pero en un año donde cada movimiento se analiza con lupa, la postal de Ávila y Masso compartiendo escenario dejó más preguntas que respuestas.
El PJ movió fichas en la apoderación partidaria
Un cambio administrativo dentro del Partido Justicialista tucumano terminó despertando múltiples interpretaciones políticas. La conducción partidaria resolvió reemplazar a la abogada Ana Escobedo como apoderada del PJ y designar en su lugar a Pedro Cruz, hombre de confianza del presidente subrogante de la Legislatura, Sergio Mansilla.
La decisión, que según distintas fuentes fue impulsada por el gobernador Osvaldo Jaldo, alimentó especulaciones sobre el equilibrio de poder dentro del peronismo provincial y, especialmente, sobre la relación entre el mandatario y el vicegobernador Miguel Acevedo.

Sin embargo, desde el propio PJ buscaron bajarle el tono a las interpretaciones políticas. Explicaron que la modificación responde a una redistribución de funciones y que Escobedo continuará desempeñando un rol clave al frente de toda la estrategia y administración electoral del partido.
Según confiaron dirigentes peronistas a Tendencia de Noticias, Pedro Cruz y su hermano asumirán las tareas vinculadas a la apoderación institucional, mientras que Escobedo mantendrá bajo su órbita la cuestión electoral. "Se dividieron responsabilidades para ordenar el trabajo y permitir una dedicación exclusiva a los temas electorales", resumió una fuente con conocimiento de la decisión.
Hay dos datos políticos que no pasaron inadvertidos. El primero es que los cambios fueron formalizados mientras el vicegobernador Miguel Acevedo se encontraba de licencia en el ejercicio de sus funciones institucionales, aunque recién trascendieron públicamente en las últimas horas.
El segundo abre otro interrogante. Según pudo constatar Tendencia de Noticias en el Registro Nacional de Afiliados a Partidos Políticos, Pedro Cruz no figuraba como afiliado al Partido Justicialista al momento de la consulta. Un detalle menor para algunos, pero llamativo tratándose de quien asumirá una responsabilidad clave dentro de la estructura partidaria.
¿Se habrá afiliado antes de aceptar el cargo? ¿La actualización del registro aún no impactó en el sistema? Seguramente haya una explicación administrativa. Pero en política, como suele decirse, los detalles nunca son solamente detalles.
En un año donde cada movimiento interno es observado con lupa dentro del oficialismo, la explicación formal apunta a una reorganización operativa. Sin embargo, en la política tucumana pocas decisiones pasan inadvertidas y, como suele ocurrir, cada sector hará su propia lectura de los hechos.

¿Con la tuya?: un millón de dólares y ninguna explicación
La intendenta de Graneros, Raquel Graneros, quedó envuelta en una fuerte polémica luego de que el programa El Avispero revelara la compra de una propiedad en el country Las Yungas, en Yerba Buena. Según la información difundida, la operación se habría concretado cerca del primer año de gestión y tendría un valor cercano al millón de dólares.
Más allá de las denuncias televisivas, lo que llama la atención es otra cosa: el silencio. A una semana de conocidas las versiones, no hubo explicaciones públicas sobre el origen de los fondos utilizados para una inversión de semejante magnitud.
La cuestión no pasa por una condena judicial ni por prejuzgar. Pasa por la transparencia. En tiempos donde la política reclama confianza, las dudas se despejan con documentos y explicaciones, no con mutismo.
Mientras tanto, las diez vecinas denunciadas por la propia intendenta tras las protestas por las inundaciones continúan sometidas a un proceso judicial. Y en Graneros, por estas horas, la conversación ya no gira solamente alrededor de aquellas manifestaciones.
Porque una casa valuada en un millón de dólares no pasa desapercibida. Menos aún cuando las explicaciones brillan por su ausencia. Y ya se sabe: en política, cuando no se aclara de dónde salió la plata, la imaginación popular suele hacer el resto.

Un legislador afina el zapateo para el mayor encuentro folklórico del país
El legislador Roberto "Tigre" Moreno comenzó a mostrar en sus redes sociales una faceta menos vinculada a la política y más cercana a la cultura popular. Esta semana recibió en su despacho al reconocido profesor Alberto Olmos, director del Instituto de Arte Folklórico (IDAF) y referente de la danza tradicional argentina. Además, Olmos es padre de Enrique y Tomás Olmos, el dúo tucumano que ganó gran popularidad tras su paso por La Voz Argentina.
El encuentro tuvo como eje la organización de la 46° edición del Congreso Nacional del Folclore IDAF, que se realizará en San Miguel de Tucumán entre el 6 y el 9 de agosto y que convocará a miles de bailarines, docentes y artistas de todo el país.
Moreno, quien preside la Comisión de Cultura de la Legislatura, ratificó su respaldo institucional al evento y destacó la importancia de acompañar iniciativas que promuevan la identidad cultural y las tradiciones populares. El congreso ya cuenta con una declaración de interés legislativo otorgada por la Cámara que conduce el vicegobernador Miguel Acevedo.
Con miles de bailarines preparando pañuelos, botas y bombachas de campo para desembarcar en Tucumán, algunos ya bromean con que el "Tigre" también deberá tener listo el zapateo. Al fin y al cabo, en agosto la política y el folklore volverán a compartir escenario.