
En una movida política que busca alinear la narrativa institucional de la provincia con la del Gobierno Nacional, los legisladores de la oposición José Seleme (Avanza Tucumán - foto inferior-), Agustín Romano Norri (Movimiento Radical) y Manuel Courel (Cambia Tucumán) presentaron un proyecto de ley para que la provincia se sume formalmente al decreto presidencial que define el rumbo simbólico de este año. La iniciativa tiene como objeto central que Tucumán adhiera al Decreto del Poder Ejecutivo Nacional N° 56/2026, mediante el cual se declara el 2026 como el "Año de la Grandeza Argentina". De aprobarse, la normativa obligará a que “todos los documentos y la papelería oficial de los Poderes del Estado Provincial lleven la leyenda: '2026 – Año de la Grandeza Argentina'” hasta el 31 de diciembre próximo.
La propuesta legislativa fundamenta esta adhesión no solo como un formalismo, sino como una herramienta política de integración. Según el texto del proyecto, la medida busca “reafirmar el compromiso del federalismo de concertación y el trabajo articulado entre el Estado Nacional y las provincias”. Los autores sostienen que esta voluntad de acompañar una declaración de alcance nacional promueve “valores compartidos, una visión de futuro y un horizonte común de desarrollo, prosperidad y crecimiento integral”.

En un contexto de alta polarización, los fundamentos de la ley subrayan que la adhesión de Tucumán a la consigna de la administración de Javier Milei “no constituye un acto meramente formal, sino una manifestación institucional de cooperación, coordinación y construcción conjunta de políticas públicas entre los distintos niveles del Estado”. Para los parlamentarios firmantes, la declaración del 2026 bajo este lema es una convocatoria social que incluye a todos los habitantes de la provincia a “renovar el compromiso con el progreso, el esfuerzo colectivo, la identidad y la esperanza en un porvenir mejor”.
El proyecto enfatiza el carácter simbólico de la medida como un factor de cohesión, definiéndola como una “expresión simbólica que fortalece el sentido de pertenencia y proyecta una aspiración compartida de prosperidad y grandeza para nuestro pueblo”. Asimismo, los legisladores aclararon que la incorporación de esta leyenda oficial en la documentación pública es un gesto que refuerza una “narrativa común y un mensaje de unidad, sin afectar competencias ni generar erogaciones adicionales para el Estado Provincial”.
Finalmente, el articulado del proyecto invita formalmente a los municipios y comunas rurales de toda la provincia a dictar normas análogas en sus respectivas jurisdicciones para uniformar el mensaje institucional. De esta manera, el Poder Ejecutivo Provincial quedaría facultado para dictar las normas reglamentarias necesarias para implementar este cambio en la identidad visual y comunicacional de la administración pública tucumana durante el presente ciclo anual.