
El Senado de la Nación sancionó este viernes el nuevo Régimen Penal Juvenil impulsado por el Gobierno de Javier Milei, que establece la baja de la edad de imputabilidad de 16 a 14 años y fija penas de prisión para adolescentes que cometan delitos graves con violencia o resultado de muerte.
La iniciativa fue aprobada por 44 votos a favor y 27 en contra. Entre los representantes tucumanos, acompañaron el proyecto las senadoras Beatriz Ávila (bloque Independencia) y Sandra Mendoza (Convicción Federal), ambas alineadas políticamente con el gobernador Osvaldo Jaldo. En contraste, el exgobernador y actual senador Juan Manzur votó en contra junto al interbloque kirchnerista.

El voto afirmativo de Ávila y Mendoza consolidó la postura de los sectores del peronismo tucumano más cercanos a la Casa de Gobierno provincial, que ya habían adelantado su respaldo a la reforma bajo el argumento de que el régimen vigente —la ley 22.276, de 1980— había quedado desactualizado frente a la realidad delictiva actual.
En intervenciones previas al debate, Ávila había planteado la necesidad de “terminar con la impunidad” y sostuvo que el Estado debe garantizar tanto sanciones como instancias de resocialización para los menores que delinquen. Desde el entorno de Mendoza, en tanto, remarcaron la importancia de dotar a la Justicia de herramientas procesales acordes a los nuevos desafíos en materia de seguridad.
La votación dejó expuesta la fractura dentro del peronismo tucumano en el Senado: mientras Ávila y Mendoza acompañaron la iniciativa oficialista, Manzur se alineó con la bancada que rechazó la baja de la edad de imputabilidad por considerarla regresiva en términos de derechos.
Qué establece la nueva ley
Además de reducir la edad de imputabilidad, la norma crea un régimen penal juvenil integral que contempla un abanico de medidas alternativas a la prisión para delitos con penas de hasta tres años. Entre ellas se incluyen amonestaciones, monitoreo electrónico, prohibición de salida del país y prestación de servicios comunitarios.
Para delitos graves, en cambio, se habilitan penas de prisión bajo un esquema específico para adolescentes, con intervención de equipos interdisciplinarios y pautas diferenciadas respecto del sistema penal de adultos.
Tras esta votación, la Cámara alta pasó a debatir la reforma laboral que el Ejecutivo busca sancionar antes del discurso presidencial del domingo, cuando Milei inaugurará un nuevo período de sesiones ordinarias del Congreso.
Con la aprobación del Régimen Penal Juvenil, el oficialismo logró uno de los proyectos centrales de su agenda en materia de seguridad, con respaldo clave de sectores de la oposición dialoguista, entre ellos las senadoras tucumanas Ávila y Mendoza, cuyo voto resultó determinante para alcanzar la mayoría necesaria.