
La Cámara de Diputados ya tiene una fecha marcada en rojo para el oficialismo. El presidente del cuerpo, Martín Menem, les comunicó a los principales referentes parlamentarios que el Gobierno pretende abrir el recinto el próximo 24 de junio para tratar una serie de iniciativas consideradas prioritarias por la Casa Rosada.
La convocatoria se dará en medio del Mundial de Fútbol y busca mantener activo el ritmo legislativo, pese a que la atención pública estará concentrada en la participación de la Selección Argentina. De hecho, la sesión quedaría ubicada entre dos partidos de la fase de grupos, una señal de que el oficialismo no está dispuesto a postergar la agenda parlamentaria.
Según fuentes legislativas, la intención es llegar a esa fecha con los dictámenes listos para debatir tres proyectos centrales: el denominado Súper RIGI, la ley de lobby y la autorización para concretar el acuerdo de pago alcanzado con dos fondos buitre que aún mantienen litigios abiertos contra la Argentina.
Uno de los proyectos que más avanzó en las últimas semanas es el que crea un régimen de transparencia para la gestión de intereses, conocido informalmente como ley de lobby.
La iniciativa ya comenzó a discutirse en comisión y el oficialismo espera conseguir dictamen durante la segunda quincena de junio. El texto busca establecer reglas claras para las reuniones y gestiones que realizan empresarios, organizaciones y representantes de distintos sectores ante funcionarios y legisladores.
La propuesta obliga a registrar esas actividades y a dar publicidad a los encuentros que mantengan los funcionarios públicos con quienes busquen influir en la elaboración de políticas o decisiones estatales.

Martín Menem.
Otro de los ejes de la futura sesión será el denominado Súper RIGI, un nuevo régimen de incentivos que apunta a captar inversiones de gran escala en sectores vinculados a la innovación tecnológica y la transición energética.
El proyecto amplía la lógica del RIGI aprobado junto a la Ley Bases, aunque con condiciones mucho más exigentes y un universo de actividades más acotado.
La iniciativa apunta a fomentar desembolsos multimillonarios en industrias consideradas estratégicas para las próximas décadas, como la producción de baterías, la inteligencia artificial, los semiconductores, el hidrógeno verde, los vehículos eléctricos y la energía nuclear de nueva generación.
El tercer tema que aparece en la agenda es el proyecto que autoriza el acuerdo alcanzado con los dos últimos fondos buitre que mantienen reclamos activos contra la Argentina por bonos en default.
La iniciativa ya recibió media sanción en el Senado y ahora deberá superar el examen de Diputados antes de fin de mes.