
El legislador peronista Gabriel Yedlin (foto inferior) elevó un proyecto de declaración ante la Legislatura de Tucumán para manifestar su "más profunda preocupación" ante la "crítica situación" que atraviesan los médicos de cabecera del PAMI en la provincia. La advertencia del parlamentario se fundamenta en lo que considera un "progresivo abandono y desfinanciamiento por parte del Gobierno Nacional", una coyuntura que derivó en una "renuncia masiva de profesionales" y el consecuente abandono del padrón de prestadores. Según el documento, esta crisis precariza la labor de los profesionales y vulnera directamente el acceso a una "cobertura sanitaria digna y eficiente" para miles de jubilados, generando una sobrecarga en los médicos remanentes que dilata de forma "inadmisible" los turnos de atención y la renovación de recetas para medicamentos crónicos.
Respecto a la situación de los aproximadamente 350 médicos de cabecera en Tucumán, quienes representan el "primer eslabón de atención" del sistema, Yedlin subrayó el severo retroceso en sus condiciones de trabajo. Al respecto, los fundamentos del proyecto señalan que “en los últimos meses, se ha evidenciado un deterioro sostenido en las condiciones contractuales, arancelarias y operativas de estos profesionales. Los honorarios percibidos por las cápitas asignadas han quedado severamente desactualizados frente a la inflación imperante, además de la eliminación del pago por consulta médica, lo que se traduce en una pérdida drástica del poder adquisitivo del sector y en una desvalorización del acto médico”.
El legislador fue enfático al describir las consecuencias de la falta de incentivos por parte de la administración nacional, calificando el escenario actual como una "asfixia económica". Sobre este punto, el texto de la declaración sostiene: “Este escenario de asfixia económica y falta de incentivos por parte del Gobierno Nacional ha generado un fenómeno sumamente preocupante: la renuncia masiva de profesionales y el consecuente abandono del padrón de prestadores. La escasez de médicos de cabecera activos, sobrecarga a los profesionales remanentes y dilata de forma inadmisible los turnos de atención, obligando a los afiliados a esperar meses para una consulta o la renovación de recetas de medicamentos crónicos”.

La preocupación de Yedlin se extiende también al impacto que este desfinanciamiento tiene sobre los indicadores de salud pública y la economía de los afiliados. El proyecto resalta que “la salud de nuestros jubilados y pensionados no puede ser una variable de ajuste. Es un deber indelegable del Estado Nacional garantizar el correcto funcionamiento del PAMI, proveyendo los recursos necesarios para que los médicos de cabecera ejerzan su profesión con dignidad, estabilidad y una justa retribución”. Asimismo, advierte que desatender esta infraestructura es desproteger a la población más vulnerable, aportando un dato alarmante: en 2024 se registraron 284.798 decesos en la población de la tercera edad, lo que representa 21.276 muertes más que el año anterior.
Finalmente, el proyecto hace mención al incremento del gasto de bolsillo para los jubilados, el cual “subió un 477% entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025”, en un contexto donde la baja en la cobertura de medicamentos convivió con una "paupérrima jubilación mínima". Ante la "urgencia de revertir el deterioro del sistema prestacional", el legislador busca poner en relieve la vulnerabilidad de los trabajadores de la salud y de los beneficiarios del instituto.