
En un Senado cruzado por presiones, ultimátums y un cuarto intermedio de gritos en los pasillos, el pliego de Verónica Michelli para cubrir una vacante en el Tribunal Oral Federal N° 3 de La Plata terminó aprobado con 44 votos afirmativos. Entre ellos, los tres senadores nacionales de Tucumán: Beatriz Ávila (bloque Independencia), Sandra Mendoza (Convicción Federal) y Juan Manzur, el ex gobernador que milita en el interbloque Popular de extracción kirchnerista.
El dato no es menor. El Gobierno nacional había intentado hasta último momento frenar ese pliego. El argumento extraoficial era que Michelli es cuñada del periodista Hugo Alconada Mon, de La Nación, quien viene investigando el caso $LIBRA. Con esa excusa, el Ejecutivo envió al Senado un pedido formal de retiro del pliego, minutos antes de que comenzara la votación. La maniobra no alcanzó: la oposición presionó, Patricia Bullrich anunció su abstención en disidencia con la postura de su propio bloque y el pliego se habilitó sobre tablas con 63 votos, para luego ser aprobado con 44 a favor y 18 en contra. Estos últimos, casi todos de La Libertad Avanza.
Tucumán estuvo en la columna del sí. Las dos senadoras jaldistas y el senador kirchnerista convergieron esta vez en el mismo rechazo implícito a la voluntad presidencial.
La sesión había arrancado con una disputa abierta sobre si el pliego de Michelli entraría o no al orden del día. Juan Carlos Pagotto, titular de la Comisión de Acuerdos, había comunicado el dictamen recién el martes -cuando se requieren siete días para que un despacho llegue al recinto-, lo que daba al oficialismo el argumento formal para postergar el tratamiento. Bullrich, sin embargo, tomó distancia del Ejecutivo el lunes por la noche, comunicó que el Senado debía avanzar y puso su renuncia a la presidencia del bloque a disposición de Milei. El presidente no la aceptó. El episodio tampoco cayó bien en Karina Milei.