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El mercado mundial del azúcar atraviesa un momento complejo. La sobreoferta global se consolidó como el principal factor de presión, y la gran cosecha proveniente de Brasil —principal productor y exportador del planeta— anticipa que el desequilibrio entre producción y consumo podría prolongarse en el tiempo.
En este contexto, los futuros de azúcar en la Bolsa de Nueva York ya se negocian a aproximadamente la mitad del pico alcanzado en 2023. Las estimaciones actuales indican que, durante la temporada en curso, el consumo mundial será inferior a la producción en alrededor de 1,63 millones de toneladas. La expansión de la oferta no solo se explica por Brasil, sino también por el aporte creciente de productores asiáticos como India, Tailandia y Pakistán.
El panorama fue analizado esta semana en la Conferencia Azucarera de Dubái, donde observadores y especialistas del sector anticiparon un nuevo superávit para la temporada 2026-27, aunque de menor magnitud. Sin embargo, coincidieron en que incluso un excedente reducido mantendría la presión bajista sobre los precios internacionales, en un mercado que todavía no logra absorber los volúmenes acumulados.
Brasil marca el pulso
Uno de los puntos centrales del debate fue la expectativa sobre Brasil, cuya cosecha de caña se perfila como determinante para los próximos pronósticos. “Está prolongando el excedente y potencialmente prolongando el período de precios bajos”, afirmó John Adams, director de investigación de azúcar en GlobalData, firma consultora especializada en mercados.
Según los analistas, el exceso de edulcorante podría no sentirse de inmediato al comienzo de la temporada. Esto se debe a que los altos precios del etanol probablemente impulsen en Brasil una mayor producción de biocombustibles, desviando parte de la caña hacia ese destino. No obstante, el escenario podría modificarse a medida que avance el ciclo productivo, cuando la abundante oferta de etanol provoque una convergencia de precios con el azúcar y parte de la materia prima vuelva a destinarse a la producción azucarera.
En esa línea, Stephen Geldart, jefe de análisis de la comercializadora Czarnikow, sostuvo que “el mercado parece bastante bajista”, reflejando el tono predominante en la conferencia y entre los operadores internacionales.
Otro factor que contribuye a sostener la sobreoferta es la situación de India, que se espera mantenga suficientes existencias para abastecer su demanda interna hasta el inicio de la trituración de una cosecha mayor en octubre. A esto se suma el comportamiento de Europa, que continuará exportando respaldada por inventarios remanentes, incluso en un contexto donde la producción del bloque caería en la próxima temporada.
La conclusión general del encuentro en Dubái fue directa y contundente. El CEO de la correduría Deepcore, con sede en París, Arnaud Lorioz, sintetizó el mensaje del evento en una frase: el mercado es “inusualmente fácil de resumir: bajista por defecto”, escribió en una nota publicada el viernes.
Por ahora, el único elemento capaz de alterar el escenario sería un shock climático. Los especialistas advirtieron que el principal riesgo para la producción podría ser la aparición de un posible fenómeno de El Niño, con impacto directo sobre las cosechas de caña en Asia durante la temporada 2026-27.
Fuente: blomberglinea.com