
Las lluvias con la que comenzó 2026 entusiasman a los productores agropecuarios de Tucumán. Lejos de representar una amenaza para los cultivos de soja, maíz o caña de azúcar, el abundante agua que se registró en las últimas semanas es un buen augurio.
José Frías Silva, presidente de la Sociedad Rural de Tucumán, dijo que estas condiciones favorables para el campo no se daban hace mucho tiempo. “Veníamos de años muy complejos”, afirmó y puso como ejemplo lo sucedido en la última campaña. “Llovió entre noviembre y diciembre, tuvimos buena humedad para sembrar, nos largamos a sembrar pero el 10 de enero se cortó la lluvia por 40 días y fue fulminante para las cosechas”, explicó en diálogo con Tendencia de Noticias.
Este año, las condiciones son diferentes. El promedio de dos precipitaciones por semana es beneficioso para todos los cultivos que se practican en la provincia. “Siempre el agua viene bien”, dijo Frías Silva.
A pesar de los beneficios que trae el agua de lluvia para los productores agropecuarios, el presidente de la SRT no desconoce los inconvenientes que genera en otros sectores de la sociedad. “Lo que es malo es la falta de infraestructura en la provincia. Lamentablemente nuestros caminos son canales”, expresó.
Si bien el clima acompaña, al menos los primeros días después de la siembra, es necesario otro componente para que la cosecha sea realmente buena: los precios internacionales. Al respecto, Frías Silva señaló que el año pasado las retenciones y los altos costos en dólares achicaron los márgenes de ganancia de los productores. “Dios quiera que este año los precios sean estables para poder levantar cabeza”, expresó.
Por último, Frías Silva se refirió a la chicharrita del maíz, el insecto que genera preocupación en los cultivos. Recomendó a los productores que continúen con los monitoreos para evitar pérdidas de cosechas que terminan siendo una catástrofe.