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ENTREVISTA CON EDUARDO ROBINSON

Limón con ventaja, azúcar en alerta: cómo impactaría el acuerdo comercial con Estados Unidos

El economista analizó el entendimiento comercial entre Argentina y Estados Unidos. Señaló ventajas para el agro, la minería y los servicios tecnológicos, pero advirtió sobre una relación desigual.

PorTendencia de noticias
07 feb, 2026 06:56 p. m. Actualizado: 07 feb, 2026 09:00 p. m. AR
Limón con ventaja, azúcar en alerta: cómo impactaría el acuerdo comercial con Estados Unidos

El acuerdo comercial entre Argentina y Estados Unidos, conocido en los últimos días, podría abrir una nueva etapa de crecimiento exportador con acceso preferencial a más de 1.600 productos en el mercado más grande del mundo. Sin embargo, el economista Eduardo Robinson alertó que el país también deberá ceder en áreas sensibles, como la reducción de aranceles para bienes estadounidenses y mayores exigencias regulatorias, en un vínculo que considera beneficioso pero estructuralmente desigual.


A continuación, la entrevista completa:


¿Qué gana realmente Argentina con este acuerdo y qué está dispuesta a ceder a cambio?


Lo primero que hay que tener en cuenta es que los acuerdos comerciales, en la medida que impulsan el comercio, propician el desarrollo de la economía. Si la apertura comercial es inteligente, diseñada con propósito de estímulo productivo, tiende a ser muy beneficioso. En el caso concreto del acuerdo con los Estados Unidos que se conoció en los últimos días, lo que puede ganar la Argentina, entre otros aspectos es: acceso preferencial al mercado más grande del mundo, con baja o eliminación de aranceles en más de 1.600 productos, mejores precios y mayor volumen exportable en sectores como carne, agroindustria, minería y servicios basados en conocimiento. Mayor previsibilidad para inversiones orientadas a exportar, inserción estratégica en cadenas de valor donde Estados Unidos procura proveedores confiables, en productos tales como, minerales críticos, alimentos y tecnología y, sobre todo, reputación internacional dando una clara señal de apertura y normalización económica.

Con respecto a lo que cede, se puede decir que habrá una reducción de aranceles para unos 200 productos estadounidenses, abaratando importaciones de tecnología y bienes de capital. Asimismo, se esperan compromisos regulatorios como: estándares, certificaciones y procedimientos aduaneros más exigentes.

Destacaría un alineamiento geopolítico más claro con EE.UU., con impacto en la dinámica del Mercosur.



¿Qué sectores productivos argentinos serían los grandes beneficiados y cuáles quedarían más expuestos a perder mercado?


Entre los principales sectores que serían más beneficiados por el acuerdo, están: carne vacuna y otros productos agroindustriales. Esto en la medida que se prevé un acceso preferencial al mercado estadounidense, con aranceles reducidos. Esto tendría a mejorar precios y volúmenes. Agroindustria, en general, incluyendo cultivos y derivados alimentarios donde Argentina tiene elevada competitividad. Otro sector beneficiado sería la minería. Especialmente minerales críticos, como litio y cobre. Servicios basados en el conocimiento, como software y tecnología.

Entre los sectores que estarán menos beneficiados se encuentran industria manufacturera con baja competitividad internacional como puede ser textil e indumentaria, calzado, plásticos, juguetes. Industria automotriz y autopartista, autopartes con mayores estándares tecnológicos. Electrónica y electromecánica, especialmente electrónica de consumo, informática y dispositivos eléctricos. Farmacéutica y química, donde puede haber mayor presión competitiva vía propiedad intelectual y patentes e ingreso de medicamentos y químicos más baratos o de mayor calidad


En el caso puntual de Tucumán, sector azucarero, limonero y otros ¿se benefician, quedan vulnerables o no sentirán ningún efecto?


Como sabemos, Tucumán es el principal productor y exportador mundial de limones. El acuerdo con los Estados Unidos, prevé una reducción de aranceles en sectores de agroindustria. Por lo tanto, el limón fresco y procesado (jugos, aceites esenciales y cáscara deshidratada) tienen una elevada demanda en los Estados Unidos. La industria tucumana está altamente tecnificada y orientada a la exportación, con lo cual, sería un impulso. También los estándares sanitarios y de calidad ya cumplen normas estrictas internacionales.

En cuanto al sector azucarero, sería más vulnerable que beneficiado. Estados Unidos tiene subsidios y protección propia en su industria azucarera, por lo que es poco probable que otorgue un cupo amplio o libre de aranceles. Hay que tener en cuenta, también que, en la industria azucarera tucumana, los costos son más altos que, por ejemplo, en Brasil y el sector depende del mercado interno y de regulaciones locales (cortes de bioetanol, cupos internos) con lo cual aparece como más expuesto y vulnerable, con riesgo de perder competitividad en caso de no recibir apoyo o protección parcial.



¿Qué pasa en este contexto con los pequeños y medianos productores?


Habrá que balancear.  Por un lado, los beneficios potenciales, como la mayor demanda de fruta si Estados Unidos reduce aranceles, posibilidad de mejores precios, si crecen los volúmenes exportados y expansión del mercado internacional más estable y predecible. Por otro lado, los potenciales riesgos, entre ellos: asimetría en la cadena. Los productores primarios suelen tener menos poder de negociación frente a los industriales. Exigencias sanitarias y de certificación pueden implicar mayores costos que los grandes jugadores sí pueden absorber y puede dar una concentración de beneficios en la media que las plantas industriales y exportadoras capturen la mayor parte del valor adicional.

Desde el sector azucarero, las vulnerabilidades se originan en que difícilmente el azúcar argentino tenga acceso preferencia al mercado de los Estados Unidos. Los pequeños y medianos productores azucareros serían los más expuestos al no tener beneficios significativos y con riesgo de marginación en caso de una absoluta desprotección.



¿Argentina entra a este acuerdo como socio comercial en igualdad de condiciones o ves algunas desventajas?


Por lo que leí y se puede deducir, es que Argentina entra al acuerdo con beneficios, pero no como un igual. ¿Por qué? Porque debe abrir su mercado en áreas en donde es menos competitiva, debe ajustarse a estándares y regulaciones de mayor exigencia, enfrenta asimetrías productivas frente a Estados Unidos y asume compromisos geopolíticos que Estados Unidos no necesita asumir. Sin embargo, obtiene beneficios importantes en sectores donde tiene ventaja natural como el agro, la minería y los servicios tecnológicos. En otras palabras, Argentina entra al acuerdo en una relación beneficiosa, pero estructuralmente desigual. Gana en sectores competitivos, pero enfrenta mayores exigencias y costos en sectores industriales más débiles.



¿Cómo impactará el acuerdo en los precios minoristas locales?


Habrá que considerar que los productos importados tendrán precios más bajos, maquinaria, tecnología e insumos industriales. Los productos exportables tenderán a subir el precio, como carne y agroindustria al incrementarse la demanda. Luego están los sectores vulnerables, donde hay riesgo de subas por menor oferta, como las industrias locales menos competitivas. También hay que tener en cuenta el efecto cambiario. Si el acuerdo mejora el ingreso de divisas, puede ayudar a contener la inflación. Pero si la importación crece significativamente, puede haber presiones alcistas. Entonces, no hay un efecto unívoco, sino que por un lado habrá precios que tenderán a bajar y otros a subir. El impacto final dependerá del balance comercial y del tipo de cambio.

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