
Acto Día de la Bandera en Rosario. Foto: Marcelo Manera/El Litoral.-
Javier Milei encabezó este sábado el acto central por el Día de la Bandera en Rosario, en una ceremonia que combinó la conmemoración patriótica con una fuerte carga política, marcada por un nuevo capítulo de la interna que atraviesa la fórmula presidencial.
En el Monumento Nacional a la Bandera, el mandatario estuvo acompañado por integrantes de su gabinete nacional, el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, y el intendente rosarino, Pablo Javkin.
Sin embargo, uno de los momentos que más llamó la atención ocurrió antes del inicio del acto oficial, cuando Milei saludó efusivamente a varios funcionarios, especialmente al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y a la senadora Patricia Bullrich, mientras evitó cualquier contacto con la vicepresidenta Victoria Villarruel, que se encontraba a pocos metros de distancia en la primera fila de autoridades.
El gesto volvió a evidenciar la profunda fractura política y personal que atraviesa la cúpula del Gobierno nacional.
Durante su discurso, el Presidente centró gran parte de su mensaje en la figura de Manuel Belgrano, a quien definió como un hombre adelantado a su tiempo y un defensor de las ideas liberales.
"Belgrano fue revolucionario en las ideas y valiente en la acción, creador de la bandera, militar de Mayo e intelectual divulgador de ideas", expresó.
Incluso, fue un paso más allá y lo calificó como "el primer intelectual liberal económico argentino", al sostener que el prócer fue un reformista que promovió la libertad económica, la defensa de la propiedad privada, la competencia y el mérito como motores del desarrollo.
Para Milei, la bandera argentina no sólo representa la independencia política, sino también los valores asociados a la libertad individual y económica.
"Nuestro país nació de la audacia de quienes imaginaron una patria libre", afirmó.
Y agregó: "Mientras haya argentinos dispuestos a defender la libertad, el trabajo, el mérito, la propiedad y la producción, el sueño de Manuel Belgrano seguirá vivo".
LA FOTO QUE HABLA

Rosario, la interna libertaria y un fuerte respaldo a Adorni
Más allá de la conmemoración histórica, la jornada dejó una fuerte lectura política.
El abrazo público entre Milei y Manuel Adorni fue interpretado como una nueva señal de respaldo al jefe de Gabinete, quien atraviesa un momento delicado a raíz de distintas investigaciones judiciales y cuestionamientos políticos.
El Presidente eligió exhibir cercanía con uno de sus funcionarios de máxima confianza en medio de un escenario de tensión interna que también involucra a la vicepresidenta.
La ausencia total de interacción con Villarruel volvió a alimentar las versiones sobre una ruptura prácticamente irreversible dentro de la fórmula presidencial.
Mientras Milei participaba del acto oficial, la vicepresidenta ratificó su presencia en Rosario con agenda propia, luego de que trascendiera que no había sido invitada formalmente a compartir la actividad central junto al Presidente.
La escena terminó de consolidar una imagen que ya se repite desde hace varios meses: dos dirigentes que llegaron juntos al poder, pero que hoy transitan caminos políticos cada vez más distantes.
Por su parte, el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, aprovechó la ocasión para reclamar mayores inversiones nacionales para el interior productivo.
"Santa Fe produce, exporta y le hace un enorme aporte a la Argentina. Necesitamos que vuelva la infraestructura productiva para encender el motor del interior", sostuvo.
En la misma línea, el intendente Pablo Javkin destacó la recuperación que experimentó Rosario en materia de seguridad y reivindicó el trabajo conjunto entre Nación, provincia y municipio. "Rosario volvió y esta vez volvió para siempre", aseguró.