
La feroz interna que atraviesa la cúpula del Gobierno nacional sumó un nuevo capítulo este fin de semana, luego de que Diana de Stefani, madre de la vicepresidenta Victoria Villarruel, realizara explosivas declaraciones que dejaron expuestas las profundas diferencias que existen entre la titular del Senado y el entorno más cercano del presidente Javier Milei.
En una entrevista radial, De Stefani defendió la gestión institucional de su hija y descartó que exista cualquier tipo de maniobra desestabilizadora hacia la Casa Rosada.
"De parte de ella no hay ninguna acción en contra del Presidente. Al contrario. Ella no le ha hecho nada", sostuvo.
Además, destacó el desempeño de la vicepresidenta al frente del Senado y aseguró que "es brillante en lo que está haciendo y tiene una actitud totalmente institucional".
Las declaraciones cobraron mayor impacto cuando la madre de Villarruel se refirió a la relación política que mantenían ambos dirigentes antes de llegar al poder.
Según explicó, la fórmula presidencial funcionó de manera armónica durante la campaña electoral, pero la convivencia comenzó a deteriorarse después de la asunción presidencial.
"Él tiene una visión más global y mi hija tiene una visión más nacional. Ahí es donde se produce la diferencia de criterios", afirmó.
Sin embargo, la frase que rápidamente se transformó en el eje de la polémica llegó cuando fue consultada sobre el peso político que tiene Karina Milei dentro del Gobierno nacional.
"Pienso que sí. Él o su hermana", respondió al ser consultada sobre posibles celos hacia la figura de Villarruel.
Y agregó una revelación aún más contundente: "Ella me dijo que gobierna la hermana".
La madre de la vicepresidenta también sostuvo que la dirigente libertaria conserva un importante caudal político propio.
"Victoria tiene mucho arrastre y muchos seguidores. Mucha gente que no estaba de acuerdo con el estilo de Milei lo votó por ella", recordó al hacer referencia a la campaña presidencial de 2023.
En otro tramo de la entrevista, De Stefani aseguró que existe un seguimiento permanente sobre la figura de su hija.
"Por supuesto que hay espionaje", afirmó, aunque vinculó esa situación a supuestas intervenciones extranjeras y cuestionó el escenario político actual del país.
Las declaraciones se producen en medio de una nueva tensión protocolar entre ambos dirigentes, luego de que trascendiera que Javier Milei decidió no invitar a Villarruel al acto central por el Día de la Bandera en Rosario.
Pese a ello, desde el entorno de la vicepresidenta ratificaron que mantendrá su agenda y viajará igualmente a la ciudad santafesina.
"El sábado estaré en Rosario, mi segunda casa y cuna de mi familia paterna. Siempre es un orgullo visitar la ciudad donde el general Manuel Belgrano izó por primera vez nuestra bandera a orillas del río Paraná", escribió Villarruel en sus redes sociales.
La decisión profundizó aún más el distanciamiento entre ambos sectores del Gobierno y motivó una nueva crítica de De Stefani hacia el Presidente.
"Me parece absurdo que la odie, realmente. Tiene que comportarse como Presidente; tiene una vicepresidenta de lujo y debería recibirla bien y hacer el papel que le corresponde", expresó.