
La relación entre el Gobierno provincial y los gremios estatales atraviesa un momento de tensión tras el anuncio oficial sobre el modo en que se liquidará la recomposición salarial de marzo, abril y mayo. Mientras el Poder Ejecutivo sostiene que los incrementos deben ajustarse a un equilibrio entre el índice de precios y la capacidad real de las arcas públicas, los representantes sindicales manifestaron su malestar al advertir que la cifra final queda sensiblemente por debajo de la inflación real. Esta discrepancia profundizó el malestar en un sector que denuncia un deterioro crítico de sus ingresos, con trabajadores que ya se encuentran bajo la línea de indigencia mientras enfrentan aumentos en los servicios de salud estatales.
Desde el Ejecutivo, el ministro de Gobierno y Justicia, Regino Amado, ratificó que la liquidación de la recomposición correspondiente al último trimestre se hará efectiva con el sueldo de junio en el mes de julio. El funcionario fue enfático al explicar la fórmula utilizada por el Ministerio de Economía: “El porcentaje es un mix de la inflación con lo que se recauda en la provincia por impuestos coparticipables nacionales e impuestos provinciales”.
Pese al pedido de las entidades sindicales para rediscutir los montos, Amado descartó de plano una nueva negociación inmediata. “Ya la paritarias se han realizado y se han cerrado actualizaciones trimestrales de acuerdo a lo que hemos informado. Inflación más recaudación, un promedio que lo establece y lo fija el Ministerio de Economía de la Provincia”, sentenció el ministro, aclarando que recién en febrero de 2027 se volverían a evaluar las pautas para dicho año.
"Mala noticia"
La respuesta del Frente de Gremios Estatales y Municipales no se hizo esperar. Su referente, Enzo Alarcón, expresó el descontento de las bases ante lo que consideran un recorte de hecho frente a los índices de precios. “La verdad que ayer (por el jueves) hemos sido sorprendidos porque no esperábamos esta mala noticia... la inflación acumulada de marzo, abril y mayo ascendió a 8,1% y en Economía nos explican de que no van a poder pagar esa inflación por la recaudación que ha tenido la provincia en baja”, relató el dirigente.
Alarcón detalló que el porcentaje anunciado por el Gobierno es del 4,98%, lo que genera una brecha negativa de 3,12 puntos porcentuales respecto al costo de vida. En este sentido, criticó tanto al gobierno nacional por su responsabilidad con las provincias como a la administración local por no haber “gestionado los fondos necesarios para que se pague el 8,1% que no lo vamos a renunciar”.
El dirigente gremial también puso el foco en la eficacia de la recaudación provincial y el impacto social de la medida. Según Alarcón, existe una falta de control sobre los sectores de mayor poder adquisitivo, afirmando que “Rentas se tiene que poner las pilas para recaudar más porque no puede ser que los trabajadores ya estamos cayendo en la línea de la indigencia”.
Finalmente, la crítica sindical se extendió al funcionamiento del Subsidio de Salud, donde denunciaron una falta de sincronía entre los aumentos de las cuotas y los salarios. “La interventora aumenta el Plan Complementario cuando los trabajadores recién en julio van a ver los aumentos trimestrales”, cuestionó Alarcón, advirtiendo que muchos estatales están “endeudados hasta la coronilla con todos los créditos, con la financiera y demás”. Ante este escenario, el plenario gremial definirá el próximo martes las medidas de fuerza a adoptar frente a la negativa oficial de reabrir la paritaria.