
La exportación de productos y subproductos de origen animal tendrá desde ahora un esquema de habilitación más simple y digital. A través de la Resolución 593/2026, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) introdujo cambios en el procedimiento para autorizar establecimientos exportadores, con el objetivo de reducir tiempos administrativos y adecuar los trámites a los sistemas de gestión electrónicos que utiliza el organismo.
La principal modificación es la eliminación de los formularios en papel para solicitar la habilitación de destinos de exportación. A partir de la nueva normativa, todo el proceso se realizará mediante herramientas digitales, una medida orientada a agilizar las gestiones y disminuir la carga burocrática para las empresas exportadoras.
La resolución también establece un único procedimiento para la tramitación de las habilitaciones, reemplazando esquemas y criterios que podían variar según el tipo de producto o el mercado de destino. De esta manera, se fijan pautas comunes para la presentación de solicitudes, las evaluaciones técnicas y el otorgamiento de las autorizaciones.
El nuevo marco contempla además los requisitos higiénico-sanitarios, operativos y documentales que exigen los distintos países y bloques compradores de productos argentinos de origen animal, con el objetivo de mantener los estándares de inocuidad y calidad requeridos por el comercio internacional.
Uno de los cambios más relevantes para los establecimientos exportadores es la eliminación del vencimiento automático de las habilitaciones cada dos años. Desde ahora, las autorizaciones permanecerán vigentes mientras las plantas mantengan las condiciones sanitarias y operativas que permitieron su aprobación inicial y continúen cumpliendo las exigencias nacionales e internacionales.
En la práctica, esto evitará que las empresas deban iniciar periódicamente trámites de renovación cuando no existan modificaciones en las condiciones de funcionamiento, reduciendo costos administrativos y simplificando la relación con el organismo sanitario.
Desde el SENASA explicaron que la actualización normativa responde a la evolución de los sistemas de fiscalización y control, así como a las nuevas demandas del comercio global. El objetivo es avanzar hacia un esquema regulatorio más moderno y transparente, manteniendo intactas las garantías sanitarias que respaldan el prestigio de los productos argentinos en los mercados internacionales.