
El ministro de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires, Javier Rodríguez, expresó fuertes críticas al proyecto de ley de biocombustibles impulsado por la senadora Patricia Bullrich y alertó que, de aprobarse en su redacción actual, podría provocar el cierre de las once pequeñas y medianas empresas bonaerenses dedicadas a la producción de biodiésel. El funcionario sostuvo que una política de promoción debe contemplar a todos los actores del sector y no favorecer únicamente a las grandes compañías.
La iniciativa presentada en el Senado propone derogar la actual Ley 27.640 y reemplazarla por un esquema de libre mercado, eliminando de manera progresiva los cupos que hoy aseguran participación a las pymes en el abastecimiento interno. El proyecto cuenta con el respaldo del Gobierno nacional, que considera que refleja la orientación que busca imprimir al régimen de biocombustibles.
Rodríguez aclaró que no objeta el incremento de los porcentajes de mezcla obligatoria, que elevaría el corte de biodiésel del 7,5% al 10% y el de bioetanol del 12% al 15%. Sin embargo, advirtió que el nuevo marco regulatorio podría concentrar los beneficios en las empresas de mayor escala. “Si es promover un sector, que sea con las empresas grandes, con las medianas y con las chicas. Y eso tiene que quedar plasmado en la ley”, afirmó.

El ministro bonaerense defendió el rol de las once plantas pyme instaladas en distintos puntos del interior provincial, al considerar que generan empleo y aportan al desarrollo de las economías regionales. En ese sentido, remarcó que “la continuidad de las empresas existentes y su impacto positivo en las comunidades donde están radicadas no es negociable para la visión de desarrollo que tiene la Provincia”.
Otro de los ejes de su planteo apunta a las diferencias territoriales. Rodríguez sostuvo que la competitividad de las plantas no depende únicamente de su tamaño, sino también de su ubicación geográfica respecto de los grandes complejos aceiteros y puertos exportadores del litoral del Paraná. “Si no se consideran estas variables estaríamos hablando de un régimen que otorga mejores condiciones a determinadas regiones, en perjuicio de otros territorios que también son de nuestro interés fortalecer”, señaló.
Además, el funcionario marcó una diferencia entre los mercados de biodiésel y bioetanol. Según explicó, el proyecto mantiene un esquema de protección para el bioetanol —con cuotas específicas para la producción de caña de azúcar tucumana y de maíz cordobés— mientras expone al biodiésel a una competencia abierta con las grandes plantas integradas. Para Rodríguez, ambos sectores tienen características distintas y deberían recibir un tratamiento regulatorio diferenciado.
Finalmente, el ministro insistió en que cualquier reforma debe apuntar a fortalecer el agregado de valor y el desarrollo regional sin perjudicar a las empresas ya instaladas. “Creemos que la Argentina tiene el potencial para tener más biocombustibles, más agregado de valor en origen y más desarrollo regional. Cualquier cambio regulatorio debe apuntar en esa dirección y no consolidar posiciones dominantes que afecten el empleo y la producción”, concluyó.
Fuente: bichosdecampo.com