
El Presidente Javier Milei tiene en agenda asistir este lunes a la cumbre del Mercosur, que se realizará en Asunción, en Paraguay, con la mirada puesta en los avances del tratado de libre comercio con la Unión Europea, las negociaciones con Japón para un acuerdo de asociación económica y la tragedia en Venezuela.
El 68° Consejo del Mercado Común y Cumbre de Jefes de Estado, intentará también avanzar en acuerdos con Canadá y Singapur.
En el plano regional, la crisis humanitaria en Venezuela, golpeada por dos fuertes terremotos que dejaron una cifra incalculable de víctimas, estará presente en las deliberaciones.
La cumbre empezó oficialmente el sábado en la ciudad de Luque, con encuentros técnicos y a puerta cerrada sobre temas como migración y comercio entre los países miembros.
Asistirán los cinco presidentes: Javier Milei, de Argentina; Santiago Peña, de Paraguay; "Lula" da Silva, de Brasil; Yamandú Orsi, de Uruguay y Rodrigo Paz, de Bolivia, que enfrenta los últimos pasos técnicos para su incorporación definitiva al bloque.
Además, estarán el presidente de Chile, José Antonio Kast, y el Ecuador, Daniel Noboa. También acudirán los cancilleres de Colombia, Chile y Panamá, estados asociados al Mercosur.
En la reunión se espera que se debata el reparto de los cupos de exportación libre de aranceles a la UE.
El gobierno paraguayo dijo que buscará hacerse con el 25 % de las cuotas de exportación en todos los rubros posibles. Incluso en los que el país no destaca por su poder de producción, como el de la carne de pollo.
Este objetivo, dijo el viceministro de Comercio y Servicios del Paraguay, Alberto Sborovsky, “es una cuestión de prioridad” porque evitaría que entre los socios del Mercosur impere “la ley de la selva”, donde “el primero llegado es el primero servido”.
En enero pasado, la UE y el Mercosur firmaron un pacto de libre comercio que abrió un mercado de más de 700 millones de consumidores.
Bajo el paraguas de este acuerdo, cuyo pilar comercial entró provisionalmente en vigor el pasado 1 de mayo, Argentina envió al Viejo Continente un primer cargamento de miel natural, solo una semana después de que el país ratificara el pacto.