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En la plaza, allí protestaron los alumnos.- Foto: TDN
Las acusaciones contra un estudiante secundario del Colegio San Pablo Apóstol, de la localidad de San Pablo, derivaron este viernes en una protesta en la puerta de la institución. Los alumnos reclamaron la expulsión del adolescente, acusado de utilizar fotos de sus compañeras, adulterarlas con Inteligencia Artificial para hacerlas lucir desnudas y divulgar las imágenes, que serían aproximadamente 270.
Durante la protesta, uno de los estudiantes explicó que el alumno acusado ya había sido denunciado por actitudes inapropiadas con sus compañeras. “Estas compañeras de tercer año comentaron que, desde primer año, este chico las toca, las golpea, las graba por debajo del delantal y todo el tiempo las estuvo incomodando. Ya se había comentado en los años anteriores con la directora de estudios, se les dijo lo que estaba pasando, y él en todo momento lo resaltó diciendo que no tenían pruebas, que no había forma de culparlo, y entonces todo quedó en la nada”.

El adolescente relató cómo se enteraron de la existencia de las fotos. Dijo que un compañero del alumno acusado las encontró en su celular y el tema salió a la luz. El sospechoso, agregó, las enviaba a cambio de dinero. “Al principio sólo las vendía entre compañeros, pero luego se creó una página de OnlyFans y comenzó a venderlas a gente que ya no era del colegio. Empezó a sacar plata de esto y por eso empezó a hacer más y más fotos”, explicó.
Los estudiantes se concentraron en la plaza que queda frente al establecimiento, exhibieron carteles que explicaban sus reclamos y luego cruzaron la calle para pedir hablar con las autoridades. En el colegio estaba la representante del área de educación del Arzobispado, Mercedes Rivero y autoridades de la institución. En un principio, se les impidió el paso pero, más tarde, las autoridades les permitieron pasar para dialogar.
Otra alumna (sus identidades se reservan) dijo que el sospechoso ya había protagonizado problemas por un video que grabó a escondidas de su propia prima. “Ella se estaba bañando. Ahora ella está tan mal que la están medicando por los ataques de pánico y ansiedad que tiene”, expresó.
Los estudiantes aseguran que los directivos les dijeron que no pueden expulsar al adolescente y que le propusieron continuar con las clases de manera remota. Sin embargo, reclamaron que quienes no pueden asistir a clases, en realidad, son las víctimas. “Él va a seguir con su vida, pero ellas van a cargar con esto toda su vida, con haber sido expuestas de esta manera”, lamentó una de sus compañeras.

Carlos Fernández, representante legal del colegio, dijo que los involucrados serían, en realidad, dos alumnos, aunque no brindó más detalles sobre el tema. “Nosotros ya estamos en contacto y hemos notificado a la superioridad en tiempo y forma. Están al tanto tanto el Ministerio de Educación como el arzobispado, al cual pertenecemos como institución privada, y se está trabajando con lo que se denomina SACE (Servicio de Asistencia Social Escolar) y GPI (Gabinete Pedagógico Interdisciplinario) , que en estas situaciones interviene para asegurar los derechos de los niños, niñas y adolescentes que se vean afectados. Nosotros tratamos de ser prudentes porque acá hay instancias que son superiores a nosotros en la resolución de estos conflictos”, explicó. Confirmó, además, que el director del establecimiento se reunió con los padres mientras él lo hizo con los alumnos.
Los adolescentes, sin embargo, explicaron que los reunieron para hablar sobre el tema pero las autoridades se resistían a escucharlos. “Exigimos una respuesta clara porque siempre se evade el tema, y no fue hasta que hicimos una sentada que se concretó una reunión únicamente con los delegados de cada curso y los dos terceros. En esta reunión, en teoría, se les iba a dar la palabra a los alumnos, pero en un primer momento no se les permitió hablar; los directivos acapararon la palabra y, en un momento dado, pusieron a rezar a los chicos. No los dejaron hablar, y no fue sino hasta que exigieron expresarse que varios chicos pasaron a dar su testimonio”, señaló una de las estudiantes.