
Amalia Ojeda, Neri Corbalán y Sonia Garnica
El aniversario número 20 de la desaparición de Betty Argañaraz no fue una fecha más para las personas que también tienen a un ser querido desaparecido. En diálogo con Tendencia de Noticias, tres familias se unieron al reclamo de los Argañaraz para que la Justicia continúe buscando los restos de la docente desaparecida el 31 de julio de 2006 y reclamaron por sus propias causas.

Amalia Ojeda, mamá de Milagros Avellaneda y abuela de Benicio Coronel, expresó su solidaridad con la familia de Betty. “Queremos saber qué pasó con Betty. ¿Dónde está? ¿Qué hicieron sus asesinas con ella? Tenemos desaparecidos a Milagros Avellaneda y a Benicio, a Daiana Garnica, a Mariana González, a Marita Verón y muchas más que nos faltan. Queremos justicia, que haya justicia, que aparezcan, que aparezcan sus cuerpos. Basta de impunidad en la provincia de Tucumán”, reclamó.

Neri Corbalán, mamá de Mariana González, recordó a su hija, desaparecida en marzo de 2014 y pidió por la aparición de todas las personas cuyo destino se desconoce. “Hoy recordamos a Betty Argañaraz, acompañando a Liliana, su hermana, en la lucha constante, en esta dolorosa búsqueda y espera de respuestas. Mientras, los responsables de su desaparición están en plena luna de miel porque la justicia no supo pegarle donde más les pudo doler a ellos, separándolas de la una de la otra en ese momento”, consideró, en referencia a Susana Acosta y Marcos Daniel Fernández, antes conocido como Nélida. “Tienen que tener por lo menos un poquito de compasión y decir dónde la dejaron para darle su descanso eterno y consuelo a la familia”, agregó.
“Yo soy mamá de Mariana Griselda González, también desaparecida el 8 de marzo de 2014, sin ninguna respuesta. Hay 1 millón de pesos de recompensa, estamos pidiendo también que se actualice el monto para que alguien se anime a darnos alguna respuesta o decir algo que sepan. Por favor, le pedimos al pueblo, a quien sepa algo de mi hija o de Betty, que nos apoyen. Yo ya llevo 12 años esperando a mi hija Mariana y también Susana, la mamá de Daiana Garnica, busca a su hija; Amalia Ojeda, la mamá de Milagros y Benicio también. No hay nada que llene este vacío”, finalizó.

Sonia Garnica, hermana de Daiana, desaparecida en 2017, recordó el día en que desapareció Betty Argañaraz. “Yo recuerdo este caso, este, lo veía por tele, nunca pensé que hoy estaríamos en la misma vereda. Pensar que el dolor este nos iba a unir a personas que pasan por lo mismo me permite entender y comprender lo que se siente. Sé lo que se siente porque lo vivo en carne propia. La falta de nuestro ser querido, la falta de, de una hija, de una hermana, de una tía”, lamentó.
“Veinte años son toda una vida, una fecha que para la familia Argañaráz marcó un antes y un después. Ese dolor y esa pena se repite en cada familia que pasa por este proceso, hay tantas chicas, tantas mujeres que faltan en Tucumán: Marita, Mariana, Betty, Daiana. A todas nos une ese dolor de familias que no sabemos lo que les pasó”, finalizó.