
Las severas condiciones meteorológicas que se registraron desde la tarde sobre el Área Metropolitana de Buenos Aires generaron importantes complicaciones en el cronograma aéreo perjudicando a una veintena de servicios comerciales operados tanto en el Aeroparque Jorge Newbery como en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza.
En el caso particular de Aeroparque el temporal obligó a la cancelación directa de siete partidas correspondientes a cuatro aviones de Aerolíneas Argentinas, dos de la empresa Jetsmart y uno perteneciente a la firma Latam, sumado a por lo menos otros cinco recorridos que sufrieron demoras considerables a la espera de que el clima permita normalizar progresivamente las operaciones hacia la madrugada.
Por su parte el panorama en Ezeiza presentó un saldo de quince vuelos retrasados en sus horarios originales y otros tres trayectos que debieron ser desviados hacia distintos aeropuertos alternativos ante la imposibilidad de aterrizar manteniendo una intensa actividad hasta la medianoche con la expectativa de que la mejora de las condiciones climáticas traiga un alivio generalizado.
Todas estas alteraciones en los esquemas de vuelo respondieron estrictamente a la aplicación de los protocolos vigentes de seguridad que indican la obligatoriedad de suspender todos los servicios de asistencia en tierra frente a la presencia de actividad eléctrica en la zona circundante imposibilitando así la carga y el retiro de los equipajes.