
La mandioca fue una de las grandes sorpresas del comercio exterior agroindustrial durante 2025. Según un informe difundido por la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro), esta economía regional registró un incremento exportador del 440% en comparación con su promedio histórico de los últimos años, un dato inusual para una actividad que tradicionalmente se orienta casi en su totalidad al mercado interno.
El reporte destacó que la mandioca no suele figurar entre los complejos exportadores más relevantes del país, ya que su producción se consume mayormente dentro de la Argentina. Sin embargo, durante el último año se verificó un cambio llamativo: las exportaciones alcanzaron U$S 2.500, cuando el promedio anual habitual ronda los U$S 500.
Desde Coninagro remarcaron que este salto no sólo marca un crecimiento significativo en términos porcentuales, sino que también evidencia una posible apertura de oportunidades comerciales para un cultivo que históricamente tuvo baja presencia en los mercados externos. En un escenario donde las economías regionales buscan diversificar destinos y ganar competitividad, la mandioca aparece como un caso puntual que rompió con su patrón tradicional.
Aunque todavía se trata de cifras reducidas si se las compara con otros sectores agroindustriales, el fuerte crecimiento pone a la mandioca en el radar como una producción con potencial exportador. El dato, además, refuerza la idea de que algunas actividades consideradas “menores” pueden mostrar saltos relevantes cuando se alinean condiciones de demanda y canales de comercialización.
Origen y destino de la mandioca
En cuanto a los mercados externos, la mandioca argentina tiene como principal destino al Reino Unido, que concentra la mayor parte de los envíos. De acuerdo a registros comerciales, en 2022 ese país importó mandioca argentina por alrededor de US$ 1,4 millones, ubicándose muy por encima del resto de los compradores. Más atrás aparecen España (US$ 182 mil), Estados Unidos (US$ 179 mil), Países Bajos (US$ 161 mil) y Uruguay (US$ 142 mil). Además, el informe destaca que, junto con el Reino Unido, algunos destinos que mostraron crecimiento acelerado en los últimos años fueron Uruguay y Canadá, lo que refuerza la posibilidad de expansión comercial para este cultivo.
En el plano productivo, la mandioca se desarrolla principalmente en el NEA, con epicentro en Misiones, provincia que concentra cerca del 70% de la producción nacional. También se cultiva en Corrientes, Formosa y Chaco, en un total estimado de 14.000 hectáreas. Se trata de un alimento originario de los pueblos guaraníes de la región, que con el paso del tiempo se incorporó a la dieta criolla y se expandió hacia distintos usos industriales. En ese proceso, además del consumo fresco, se fortaleció la elaboración de derivados como la fécula o almidón, un producto con creciente demanda.