
Los precios internacionales del trigo comenzaron a recuperarse en la mayoría de los países exportadores, pero la Argentina sigue quedando rezagada. En un contexto de abundancia global, la fuerte oferta exportable local mantiene el cereal en valores bajos, incluso por debajo del trigo ruso, históricamente considerado el más competitivo en el mercado internacional.
De acuerdo con un informe difundido esta semana por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), los valores FOB —es decir, el precio del grano puesto en el puerto listo para embarcar— aumentaron desde enero en todos los principales exportadores, excepto en Argentina. En el caso estadounidense, la suba fue de 14 dólares por tonelada, impulsada por preocupaciones climáticas durante el invierno y por la depreciación del dólar.
El reporte también detalló que las cotizaciones de la Unión Europea (UE-27) subieron 6 dólares por tonelada en el último mes, mientras que Australia registró una mejora de 5 dólares, sostenida por la continuidad de la demanda exportadora. Rusia, en tanto, mostró un aumento de 3 dólares debido a que condiciones climáticas adversas limitaron su ritmo de ventas al exterior. Canadá completó la lista con una suba de 2 dólares por tonelada.
En la Argentina, el precio FOB del trigo continúa sin reaccionar. Actualmente se ubica en torno a los 207 dólares por tonelada, un nivel tan bajo que incluso queda por debajo de la cebada forrajera, destinada principalmente al consumo animal, que cotiza a 229 dólares y con tendencia alcista.
Con abundante mercadería disponible en el mercado internacional, los exportadores argentinos siguen completando embarques sin apuro. Además, parte del movimiento comercial está siendo sostenido por compras estratégicas realizadas por la corporación china Cofco, uno de los jugadores más importantes del comercio mundial de granos.
Durante febrero, se registraron Declaraciones Juradas de Ventas Externas (DJVE) de trigo pan por apenas 1,85 millones de toneladas. Las DJVE son los permisos oficiales que deben presentar los exportadores para registrar ventas al exterior. Por el momento, no se declararon embarques para los meses siguientes del ciclo comercial 2025/26.
En paralelo, los productores se muestran reticentes a vender a valores considerados bajos. Aun así, la demanda exportadora viene pagando por encima de lo que indicaría su capacidad teórica de compra. Según la Bolsa de Comercio de Rosario, el último FAS teórico de trigo en Rosario —valor que estima cuánto debería poder pagar un exportador en el mercado interno a partir del precio FOB, descontando impuestos, retenciones y costos logísticos— se ubicó en 179,1 dólares por tonelada para embarques en marzo.
Sin embargo, el cierre de la posición marzo en el mercado de futuros A3 fue de 189,5 dólares por tonelada, un valor superior al FAS teórico. Aunque todavía está lejos de las expectativas de gran parte de los productores, representa una mejora relativa frente a un escenario dominado por la debilidad del precio FOB del trigo argentino.