
La discusión sobre una nueva ley de biocombustibles volvió a tomar impulso. Directivos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires manifestaron su apoyo al proyecto impulsado por La Libertad Avanza (LLA), durante una reunión con la senadora Patricia Bullrich, en la que también analizaron otras reformas consideradas estratégicas para la producción y el comercio agroindustrial.
Uno de los ejes centrales del encuentro fue el proyecto que actualmente se encuentra en tratamiento en el Senado y que propone modificar el esquema de mezcla obligatoria de biocombustibles con combustibles fósiles. En materia de biodiésel, la iniciativa plantea elevar el corte obligatorio con gasoil del 7,5% al 10% luego del primer año de vigencia de la futura norma, contemplando un período de transición.
La propuesta también redefine el funcionamiento del mercado. Para 2028 establece que las empresas "no integradas", es decir aquellas que no producen aceite de soja, tendrán asegurado un cupo mínimo del 5% del mercado de biodiésel. Ese porcentaje descendería al 4% en 2029 y al 3% en 2030. Desde 2031, el esquema pasaría a estar completamente desregulado, de modo que la asignación de cupos se realizaría mediante rondas de negociación en las que prevalecerían las mejores ofertas.
Sin embargo, el proyecto enfrenta resistencias. Las pequeñas y medianas empresas elaboradoras de biodiésel, que actualmente abastecen al sector petrolero bajo el régimen previsto en la Ley 27.640, rechazan perder el cupo obligatorio del 7,5% que hoy poseen. Como alternativa, se analiza extender ese régimen específico para las PyMEs hasta el 31 de diciembre de 2030, fecha de vencimiento de la legislación vigente, para avanzar recién desde 2031 hacia una desregulación plena del mercado.
En el caso del bioetanol, la iniciativa propone aumentar el corte obligatorio del 12% al 15% luego de un año de vigencia de la ley. Según el proyecto, los cupos correspondientes al actual 12% deberán distribuirse en partes iguales entre productores de bioetanol elaborado a partir de caña de azúcar y de maíz, mediante rondas de negociación. Los tres puntos porcentuales adicionales necesarios para alcanzar el 15% quedarían liberados de cualquier regulación vinculada al origen de la materia prima.
Durante la reunión también se abordó otro reclamo histórico del sector: la posibilidad de incorporar a la agroindustria dentro del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), una herramienta que el campo considera clave para promover nuevas inversiones y ampliar la capacidad productiva.
Al finalizar el encuentro, el presidente de la Bolsa de Cereales, Ricardo Marra, destacó la necesidad de avanzar con las reformas. "Es fundamental seguir avanzando en la dirección correcta para modernizar y liberar de trabas al sistema productivo y comercial de la agroindustria, permitiendo que exprese todo su potencial generador de divisas y empleo", afirmó.