
El concejal capitalino Carlos Ale (PJS) cuestionó con dureza la decisión de la intendenta Rossana Chahla de otorgar un anticipo de $900 millones a las empresas del transporte público. El edil apuntó directamente contra el secretario de Movilidad Urbana, Carlos Arnedo, por lo que consideró una política “improvisada” que vuelve a destinar recursos públicos a un sistema que, según afirmó, “sigue sin mejorar”.
El concejal opositor sostuvo que la medida implica transferir fondos millonarios sin exigir resultados concretos en el servicio. “Una vez más el municipio decide poner más plata en un sistema que no mejora. Los colectivos siguen pasando mal, tarde o directamente no pasan, y frente a eso la respuesta es poner más dinero”, señaló.
Ale advirtió que este tipo de decisiones no atacan los problemas de fondo del transporte urbano en San Miguel de Tucumán. A su criterio, sin controles, metas claras ni un plan integral de movilidad, el anticipo económico corre el riesgo de convertirse en “un parche caro que terminan pagando todos los vecinos”.
Las críticas del concejal alfarista también apuntaron a la conducción del área de Movilidad Urbana, donde recientemente fue designado su excompañero de espacio político, Arnedo. Según planteó, el cambio de autoridades no modificó la lógica de gestión del sistema. “Lo dijimos desde el primer día: no alcanza con cambiar nombres si se mantiene la misma forma de manejar el transporte. Hoy vemos decisiones apuradas, falta de planificación y cero transparencia en el uso de los recursos”, arremetió Ale.
En ese marco, el edil opositor reclamó que cualquier asistencia económica a las empresas esté condicionada a mejoras verificables en el servicio, como el cumplimiento de frecuencias, el mantenimiento de las unidades y mayores controles sobre la prestación.
“Los vecinos necesitan colectivos que funcionen. Si el municipio va a destinar fondos públicos, tiene que exigir resultados concretos y establecer sanciones claras para quienes no cumplan”, planteó.
Finalmente, Ale adelantó que solicitará explicaciones formales al Ejecutivo municipal sobre las condiciones en las que se otorgará el anticipo y las garantías de que esos recursos se traduzcan en mejoras reales para los usuarios. “La ciudad necesita un plan serio de movilidad urbana, no más improvisación. Tucumán no puede seguir financiando la ineficiencia de un servicio que está lejos de lo que los vecinos merecen”, concluyó.