
La Corte Suprema de Justicia de Tucumán encabezó la Jornada de Ciencia y Justicia “Vinculación de los saberes científicos y jurídicos para una sociedad mejor”, un encuentro organizado conjuntamente con el Programa Nacional de Ciencia y Justicia del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y CONICET NOA Sur.
La actividad se desarrolló en el Salón Monteagudo del Palacio de Justicia y reunió a magistrados, funcionarios judiciales, investigadores, peritos y especialistas de distintas disciplinas con el objetivo de fortalecer el diálogo entre el ámbito científico y el sistema judicial.
El acto inaugural estuvo presidido por el titular de la Corte Suprema provincial, Daniel Leiva, junto a los vocales Antonio Estofán, Claudia Sbdar, Daniel Posse y Eleonora Rodríguez Campos. También participó el gerente de Asuntos Legales y responsable del Programa Ciencia y Justicia del CONICET, Alan Temiño.
Durante su discurso, Leiva remarcó la importancia de consolidar espacios de trabajo interdisciplinario entre la Justicia y la comunidad científica para afrontar los desafíos que plantea la actualidad. En ese sentido, sostuvo que el abordaje de los conflictos judiciales requiere cada vez más la incorporación de saberes provenientes de distintas áreas del conocimiento.
“Hoy la interdisciplinaridad es una regla en la forma en que concebimos la administración de justicia en Tucumán”, afirmó el presidente de la Corte, quien destacó la incorporación de médicos, trabajadores sociales y especialistas informáticos dentro de la estructura judicial provincial. Además, expresó su expectativa de que la jornada permita fortalecer la relación institucional entre la Corte, el CONICET y otros organismos académicos y judiciales.

Por su parte, el vocal Daniel Posse señaló que este tipo de encuentros representan “un puente entre lenguajes y metodologías diferentes”, y consideró que el intercambio entre el sistema jurídico y el científico resulta fundamental para mejorar el servicio de justicia.
El magistrado advirtió además sobre el impacto de las nuevas tecnologías y los cambios acelerados que atraviesa el mundo contemporáneo. “Las dudas y preguntas que generan estos avances no pueden ser abordadas desde una única perspectiva”, sostuvo Posse, quien definió la jornada como “un punto de intersección entre múltiples disciplinas para afrontar los desafíos del presente”.
En esa línea, remarcó que el diálogo entre científicos y operadores judiciales cobra especial relevancia en un contexto marcado por la fragmentación social y la desconfianza hacia las instituciones. “Que distintos actores se sienten en una misma mesa para pensar soluciones conjuntas constituye, en sí mismo, un mensaje esperanzador”, expresó.
La jornada contó con la participación de integrantes de la Corte Suprema, representantes del Ministerio Público Fiscal y del Ministerio Pupilar y de la Defensa, además de miembros de los cuerpos periciales y especialistas vinculados a distintas ramas del conocimiento científico y tecnológico.
Según explicaron los organizadores, el objetivo central del encuentro fue presentar las capacidades científico-tecnológicas de los institutos de investigación de la región y exponer avances impulsados por el Poder Judicial de Tucumán, promoviendo al mismo tiempo espacios de articulación entre investigadores y operadores judiciales.
A lo largo del día se desarrollaron mesas paneles y exposiciones sobre inteligencia artificial, gestión de información judicial, gobernanza de datos, ciencias sociales aplicadas al sistema judicial e ingeniería, entre otras temáticas vinculadas a los desafíos actuales de la administración de justicia.
En el marco de la mesa de Derechos Humanos, el vocal Daniel Posse brindó una ponencia titulada “El camino de la Justicia en Tucumán: de la Comisión Bicameral a los juicios de lesa humanidad. A 50 años del Golpe de Estado”, en la que abordó la evolución de los procesos judiciales vinculados a delitos de lesa humanidad en la provincia.
El cierre de la jornada estuvo a cargo del director de CONICET NOA Sur, Augusto Bellomio.