Dólar Oficial
$1.540
Dólar Blue
$1.555
Dólar Tarjeta
$2.002
Euro
€1.701,32
Real
R$303,52
Azúcar Tucumán · 50kg
$36.375
Azúcar Int. · Londres N5
US$24,707
Azúcar Int. · EEUU N11
US$423,29
Bioetanol de caña ($/L)
1.083
Bioetanol de maíz ($/L)
992.806

Los Pumas en Tucumán en 2016, en su última visita a la provincia.
"¿Dueño de qué? Dueño de nada", dice una reconocida canción del "Puma" José Luis Rodríguez. Para Tucumán, la letra podría retocarse para decir: ¿Sede de qué? Sede de nada. O de casi nada. En las últimas horas, la Unión Argentina de Rugby (UAR) presentó oficialmente su candidatura al Mundial 2035 y, oh sorpresa, la provincia no figura. Como casi no figura en el plano internacional, y a veces hasta nacional, en el ámbito deportivo desde ya hace bastante tiempo.
En el rugby, la ausencia de Tucumán, aunque previsible, no deja de ser sensible. No estamos hablando de una provincia cualquiera, sin relación con el deporte. Estamos hablando de la cuna de los míticos "Naranjas", uno de los seleccionados provinciales más reconocidos de la historia del país, y el segundo con más títulos Argentinos por detrás de Buenos Aires. De la cuna de Nicolás Sánchez, máximo goleador histórico de los Pumas, y muchos otros nombres más que brillaron a nivel internacional y con la camiseta "albiceleste". Y de una de las provincias donde más se siente la disciplina.
Por supuesto que las sedes de un evento deportivo no se eligen por historia, ni mucho menos. Por eso, era esperable que Tucumán no figure entre las posibilidades. Y eso que es una candidatura bastante federal: Mendoza, Rosario, Córdoba... hasta Santiago del Estero y Salta, dos provincias bastante ligadas al rugby, pero con menos tradición que Tucumán. Pero con un punto clave: cuentan con un estadio de estándares internacionales en condiciones.
Y ese pequeño gran factor es lo que hoy mantiene a Tucumán escondido de la escena del deporte mundial. Aunque no hay seleccionado argentino de rugby, en cualquier modalidad o género, que no tenga al menos un tucumano en sus filas, ninguno pasa por la provincia. Los Pumas visitaron por última vez Tucumán en 2016, hace ya 10 años, cuando jugaron en cancha de Atlético, su sede habitual. Pero el José Fierro jamás volvió a alojar un partido de rugby, y no hay más alternativas en la provincia que no sean los estadios de fútbol, que hace tiempo no se utilizan para otro fin.
¿Qué tienen en común Mendoza, Jujuy, San Juan, Santiago del Estero, Buenos Aires, Córdoba, Salta y Santa Fe? Que todas ellas albergaron al menos un partido de los Pumas en los últimos dos años. Hasta muchas de ellas tuvieron que trasladarse miles de tucumanos para seguir a los representantes locales, que no son pocos, en el seleccionado argentino. Porque la vuelta a Tucumán, hoy por hoy, parece una utopía.
Y por supuesto que esto no se limita al rugby. Recientemente el hockey volvió a meterse en el centro de la escena -si es que alguna vez se había corrido- por el título mundial de las Leonas, con la tucumana Victoria Sauze en el plantel. En Tucumán, en 2013, se construyó el que es, hasta el día de hoy, uno de los estadios de hockey más importantes del país, en Natación y Gimnasia. Y, sin embargo, los seleccionados argentinos no juegan oficialmente en la provincia desde 2018, cuando el combinado femenino jugó una serie de amistosos ante Estados Unidos. Los Leones concentraron alguna vez en la provincia posteriormente, pero nunca disputaron algún partido.

Lo contrario sucedió con Santiago del Estero, una provincia con bastante menos tradición, que construyó un estadio provincial y recibió en numerosas oportunidades la Pro League en estos últimos años, volviéndose casi la sede única de Leones y Leonas en Argentina.
El último gran evento en el estadio de Natación y Gimnasia fue el Argentino de Selecciones en 2023, del que participaron buena parte de los jugadores de los seleccionados argentinos, y el Argentino de Selecciones Sub-19 en 2024. Hoy, ni siquiera los torneos regionales se están disputando en el club de Parque 9 de Julio -en una estructura cuyas condiciones están lejos de ser las óptimas-, y se centran en Tucumán Rugby, el único club tucumano que cuenta con cancha de agua -además de Natación, y próximamente Jockey-, pero cuya infraestructura no está ni cerca de ser la de un estadio.
Para qué hablar de otros deportes. En el fútbol, Tucumán no figura, ni figuró jamás, en la discusión: lo más cercano fue un amistoso que jugó la Sub-23 en 1996 ante Polonia, en la previa de los Juegos Olímpicos de Atlanta. Ni siquiera se juegan aquí partidos de Copa Argentina, y eso que el certamen tuvo cotejos hasta en sedes bastante inhóspitas. ¿Básquet? Allá por agosto de 1995 se jugó en la provincia un Preolímpico que contó con algunas posteriores figuras de la Generación Dorada, como Fabricio Oberto y Rubén Wolkowyski, o incluso una estrella de la NBA como el canadiense Steve Nash. Pero en las últimas décadas, nada.
Las únicas excepciones, en los últimos años, pasan por el tenis y, en menor medida, el vóley. En el primer caso, Tucumán se asentó como sede de torneos internacionales desde 2022, recibiendo incluso una serie de la Billie Jean King Cup (lo que sería el equivalente a un Mundial femenino) entre Argentina y Brasil, en ese 2022. En el vóley, por otro lado, las Panteras jugaron un amistoso en 2024 ante República Dominicana, y también se disputó un Nacional Sub-16 en 2025, con gran despliegue. Pero no mucho más.
Algunas disciplinas menos difundidas suelen tener fecha en Tucumán de algún certamen nacional, pero no encuentran mayor impacto y, por consiguiente, tampoco disponen de una gran convocatoria. El karate, por ejemplo, tiene todos los años la Copa Jardín de la República, que concentra a los mejores karatekas de todo el país, incluidos los integrantes de la Selección Argentina. El tiro con arco tuvo también sus finales nacionales en 2025, y recientemente el squash tuvo también un certamen nacional en la provincia con miembros del seleccionado nacional. Casos aislados que, lamentablemente, tampoco encuentran demasiado apoyo ni trascendencia, o al menos no la que deberían.
Todo este debate reabre una discusión eterna, sin solución: ¿necesita Tucumán un Estadio Único? ¿Y está la provincia en condiciones de hacer uno? En las últimas décadas, se presentaron distintos proyectos para concretar la obra -uno en Banda del Río Salí, otro en Lules-, pero nunca avanzaron. La respuesta a la primera pregunta se acerca más al sí que al no; y si no es un Estadio Único, la provincia debería, por lo menos, poner en condiciones lo que sí tiene. Porque los eventos que no llegan a Tucumán, y sí a otras provincias, generan ingresos importantes, sobre todo en los sectores gastronómicos y turísticos, y también posicionan a la provincia como un destino internacional. En cuanto a las posibilidades reales de hacerlo, la respuesta no la tiene este simple servidor, sino las autoridades oficiales, quienes deben brindar las explicaciones del caso.