
El imperio digital construido por Jimmy Donaldson, mundialmente conocido bajo el seudónimo de MrBeast, se encuentra atravesando una fuerte tormenta legal tras la denuncia presentada por Lorrayne Mavromatis, una exempleada que acudió ante el Tribunal de Distrito Este de California del Norte en Estados Unidos. En su extensa presentación judicial, la mujer acusó formalmente a la empresa Beast Industries de encubrir reiterados episodios de acoso sexual, perpetrar abusos verbales sistemáticos y ejecutar un despido injustificado íntimamente ligado a su reciente licencia por maternidad.
Entre los detalles más escabrosos de la demanda, la extrabajadora afirmó que las autoridades de la firma la obligaron a participar de una videollamada laboral en pleno trabajo de parto y le exigieron continuar cumpliendo funciones durante su licencia médica. Además, apuntó directamente contra el anterior director ejecutivo de la compañía, James Warren, asegurando que este la forzaba a mantener reuniones privadas en su domicilio particular, donde frecuentemente le realizaba comentarios inapropiados sobre su apariencia física. Incluso, la denunciante relató que al consultar por qué nunca trabajaba directamente con Donaldson, le respondieron que ella provocaba "cierto efecto sexual" en el famoso youtuber.
La presentación legal también hace hincapié en la supuesta existencia de un cuestionable manual de conducta interno dentro de la empresa que avalaría comportamientos reprochables bajo la excusa de que "está bien que los varones se comporten como niños". Frente a esta ola de graves señalamientos, desde la dirección de Beast Industries reaccionaron con suma dureza, emitiendo un descargo oficial donde aseguran que la demanda se basa enteramente en tergiversaciones deliberadas y declaraciones categóricamente falsas, negándose a ceder ante lo que califican como abogados oportunistas que solo buscan un rédito financiero a costa de la imagen de la marca.
Los voceros de la multimillonaria compañía, que actualmente cuenta con una plantilla de aproximadamente 500 empleados y ostenta un valor de mercado estimado en unos 5.000 millones de dólares, afirmaron tener en su poder una amplia evidencia probatoria, incluyendo testimonios clave y conversaciones internas en aplicaciones como Slack y WhatsApp, que refutan de manera inequívoca las afirmaciones de la denunciante. Consideran que la acusación es completamente ridícula y fue inventada con el único propósito de generar grandes titulares en los medios y presionar por una indemnización millonaria sin sustento real.