
La comunidad educativa de la Escuela Secundaria N°41 logró su cometido tras varios días de angustia y un marcado ausentismo. Durante una reunión clave celebrada este jueves, las autoridades escolares informaron oficialmente a los padres que el adolescente acusado por el asesinato de Kim Gómez no regresará a las aulas de forma presencial. Según detalló la agencia Noticias Argentinas (NA), se dispuso que el menor, quien actualmente se encuentra alojado en un centro de menores de máxima seguridad, asista a las clases bajo la modalidad virtual con el objetivo de evitar futuros conflictos en la institución.
La preocupación de las familias había escalado drásticamente en los últimos días al enterarse de la posible reincorporación física del imputado. En sus reiterados reclamos, los padres argumentaron sentir un profundo miedo con la presencia del adolescente, denunciando que en el pasado mostraba videos perturbadores y que la escuela no estaba en condiciones de garantizar la seguridad de los alumnos.
Frente a la confirmación de esta nueva medida oficial, los tutores resolvieron cancelar la marcha de protesta que estaba estipulada para la tarde de este viernes.
En medio de la conmoción que aún rodea al caso, Marcos Gómez se pronunció sobre la situación del joven imputado y fue categórico respecto a su falta de rehabilitación. “El menor no evolucionó nada en todo este tiempo. Todos los resultados son negativos así que de ninguna manera tiene que salir del instituto”, expresó en diálogo con la agencia Noticias Argentinas (NA). Asimismo, cerró con una cruda reflexión sobre el futuro del acusado: “Es muy triste ver que un chico sea así. Ojalá podamos ayudarlo a recapacitar porque si no lo hacemos estamos seguros de que va a traer futuros problemas”.