
El estremecedor caso de maltrato infantil que conmociona a la provincia de Mendoza sumó un nuevo y doloroso capítulo judicial tras confirmarse el lamentable fallecimiento de Mateo, el bebé de apenas un año y nueve meses que se encontraba internado en grave estado. Ante este desenlace fatal, la fiscal Florencia Díaz Peralta solicitó un inmediato cambio de carátula, complicando severamente la situación procesal de Cristian Gonzalo Fragapane, el padrastro del menor. El hombre quedó formalmente imputado por el delito de "homicidio simple calificado por alevosía", una figura penal que prevé la reclusión perpetua y que muy probablemente derive en un juicio por jurados.
Según la información brindada por la agencia Noticias Argentinas (NA), el acusado ya se encontraba tras las rejas bajo la imputación inicial de "intento de homicidio en grado de tentativa". La brutal agresión salió a la luz el pasado 10 de abril, cuando el pequeño ingresó de urgencia a la guardia del Hospital Pediátrico Humberto Notti, ubicado en la localidad de Guaymallén. Allí, los profesionales médicos detectaron múltiples traumatismos, un severo compromiso neurológico y un evidente cuadro de agresiones reiteradas, por lo que dieron rápido aviso a las autoridades policiales para que intervengan en el caso.
Los estudios médicos y peritajes confirmaron que las lesiones que presentaba la víctima eran plenamente compatibles con el "síndrome de zamarreo", una de las formas más extremas y letales de violencia infantil donde las sacudidas violentas provocan que el frágil cerebro del niño golpee directamente contra las paredes del cráneo. Ante la denuncia radicada por el nosocomio, el expediente activó de inmediato los protocolos del Equipo Técnico Interdisciplinario (ETI) y el Programa Provincial de Maltrato Infantil (PPMI) para evaluar de manera integral el contexto doméstico y familiar.
Mientras la Justicia avanza en la recolección de pruebas para sostener la nueva imputación, la tensión familiar va en aumento. El padre biológico de Mateo, apoyado por todo su entorno, apuntó de manera directa tanto contra Cristian Gonzalo Fragapane como contra la propia madre del niño, señalándolos en conjunto como los responsables absolutos del presunto y prolongado maltrato que terminó arrebatándole la vida a la criatura de manera salvaje.