
Argentina atraviesa un marcado descenso en la cobertura de vacunación pediátrica, con cifras que en muchos casos se ubican entre el 70% y el 85%, lejos de los niveles óptimos para garantizar inmunidad comunitaria. El fenómeno se refleja con fuerza en la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano (VPH), que en 2024 alcanzó apenas el 55,5% en mujeres y el 50,9% en varones, según datos difundidos por Noticias Argentinas (NA).
El VPH es la infección de transmisión sexual más frecuente en el mundo y se estima que cuatro de cada cinco personas sexualmente activas la contraerán en algún momento de su vida. Aunque en la mayoría de los casos desaparece espontáneamente, puede persistir y derivar en distintos tipos de cáncer. De hecho, el 99% de los casos de cáncer cervicouterino están vinculados a este virus, que también puede provocar cáncer de ano, vagina y vulva.
La Dra. María Cecilia Torroija explicó que muchas veces el virus no presenta síntomas, por lo que la prevención es clave. En ese sentido, la Educación Sexual Integral (ESI), el uso de preservativo, los controles médicos y la vacunación resultan herramientas centrales. Sin embargo, el problema actual no es solo iniciar los esquemas, sino completarlos en tiempo y forma.
El pediatra Fernando Burgos (M.N. 81.759), jefe de la Sección Ambulatoria de Pediatría del Hospital Austral, advirtió que la caída se profundiza en los refuerzos, especialmente en la segunda infancia, donde vacunas como la triple viral y la varicela registran coberturas de apenas entre el 45% y 47% a los cinco años. “Para que la protección sea efectiva, es fundamental completar el esquema”, señaló. La tendencia descendente se mantiene desde hace una década y en el caso del VPH la cobertura bajó del 87% al 55% en mujeres y del 71% al 51% en varones entre 2015 y 2024.