
A más de 20 meses de la desaparición de Loan, sus padres, María Noguera y José Peña, junto a uno de sus hijos, decidieron hablar sobre el vacío que dejó el niño en su casa. En diálogo con Noticias Argentinas (NA), la familia no solo se refirió a la causa judicial, sino también a los pequeños gestos diarios que hoy se transformaron en dolorosos recuerdos.
“Loan no jugaba mucho, no le gustaban tanto los juguetes, pero sí andaba en bicicleta y con la pelota, era fanático de Boca”, contó María, al evocar la rutina simple de su hijo: desayunar, pasar la mañana en casa y por la tarde asistir al jardín. Recordó también cómo, cuando sabía que se acercaba la hora de salir, tomaba su celular y su toallita de apego para acostarse a su lado.
José describió con angustia el momento más difícil del día: el regreso del trabajo. “Loan era el primero que salía y gritaba ‘hola papi’. Ahora vuelvo y no hay nadie en la puerta”, expresó. También rememoraron cómo el pequeño se sentaba junto a la mesada mientras cocinaban o los acompañaba al cajero automático, donde se sentía “importante” al manipular la tarjeta.
Pese al paso del tiempo, la esperanza sigue intacta. “La casa está en silencio, ya no está ese griterío ni sus bailes”, afirmó María, quien confesó que aún conserva su habitación tal como estaba. “No pudimos sacar la cama, no queremos”. La familia reconoce que el camino es difícil, pero insiste en no bajar los brazos.