
Argentina enfrenta una de las tasas más altas de obesidad en la región. Según datos derivados de la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (ENFR), actualmente 6 de cada 10 adultos presentan exceso de peso. El problema no solo impacta en la población adulta: más del 40% de niños y adolescentes también vive con obesidad, lo que anticipa un escenario sanitario complejo en las próximas décadas, de acuerdo a información publicada por Noticias Argentinas (NA).
Hoy la obesidad es considerada una enfermedad crónica y multicausal, y no simplemente un exceso de peso. Se trata de una acumulación anormal o excesiva de grasa corporal que requiere abordaje a largo plazo, ya que el organismo tiende biológicamente a defender el peso más alto alcanzado. Factores como la genética, el ambiente obesogénico, el consumo de ultraprocesados, el sedentarismo y la falta de sueño influyen directamente en su desarrollo.
Además del tradicional Índice de Masa Corporal (IMC), los profesionales evalúan otros parámetros como la circunferencia de cintura, el índice cintura/talla, la composición corporal y el estado metabólico. La obesidad no tratada puede reducir la expectativa de vida entre 5 y 20 años y está asociada a más de 200 complicaciones, entre ellas diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, apnea del sueño y mayor riesgo de cáncer.
La Dra. Juliana Gómez (M.N. 103.117) remarcó que aún persisten mitos en torno a esta patología: “La obesidad no es falta de voluntad ni una cuestión estética, es un desajuste metabólico”. También destacó que no existen “dietas mágicas” y que el tratamiento debe ser interdisciplinario, combinando cambios sostenibles en el estilo de vida con opciones médicas como fármacos de nueva generación, como semaglutida y tirzepatida, o incluso cirugía bariátrica en casos severos.