
El noviazgo entre el corredor de Alpine, Franco Colapinto, y la artista Maia Reficco llegó a su fin luego de medio año de romance. La versión sobre el quiebre definitivo cobró fuerza tras revelarse que el deportista atraviesa un momento personal delicado que le impide dedicarle el tiempo y la atención necesarios a la pareja, situación que desgastó la dinámica sentimental en los últimos meses.
Los desencuentros provocados por la distancia geográfica resultaron determinantes para precipitar el desenlace. La comunicación en la que ambos decidieron concluir el vínculo se produjo mediante una conversación telefónica impulsada por la actriz, en la que coincidieron en que el piloto necesita enfocar sus energías en su carrera profesional y en sus objetivos inmediatos dentro del automovilismo.
La historia de amor entre ambas figuras públicas había comenzado a principios de 2026 a través de interacciones detectadas por sus seguidores en la plataforma Instagram. Con el correr de las semanas el romance se afianzó mediante viajes compartidos por ciudades europeas como Lugano y Mónaco, además de encuentros familiares que consolidaron la relación lejos de la exposición mediática.
La confirmación pública de la pareja se dio durante la estadía del automovilista en Argentina, donde compartieron salidas en Cardales y Palermo. El noviazgo quedó expuesto de forma definitiva tras el evento de exhibición realizado en Buenos Aires, donde fueron retratados juntos previo a emprender caminos separados.