
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que su administración responderá militarmente destruyendo una central eléctrica o un puente por cada ofensiva que la República Islámica de Irán ejecute contra embarcaciones en el estrecho de Ormuz. El pronunciamiento fue difundido a través de su plataforma Truth Social, especificando que las acciones defensivas podrían alcanzar objetivos situados dentro o en las cercanías de la capital Teherán.
Las declaraciones de la Casa Blanca incluyeron además un aviso tajante sobre el programa atómico del país asiático durante una rueda de prensa mantenida con el presidente del Líbano, Joseph Aoun. El líder norteamericano afirmó que atacará con dureza cualquier emplazamiento sospechoso de reconstruir capacidades atómicas, aunque aclaró de forma paralela que persisten canales de comunicación informales entre ambas administraciones.
En el plano operativo la agencia semioficial Tasnim confirmó que fuerzas norteamericanas ejecutaron este miércoles un impacto con misiles sobre la isla de Larak, ubicada en el sur del territorio iraní. Tras el ataque registrado en horas de la tarde las autoridades locales iniciaron investigaciones para determinar la precisión de los impactos y evaluar la magnitud de los daños materiales en la zona.
Ante las amenazas vertidas sobre un presunto complejo en el monte Kolang dentro de la provincia de Isfahán, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, desmintió la existencia de instalaciones secretas. El funcionario aseguró vía X que todas las actividades están declaradas ante el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y calificó los señalamientos de Washington como un pretexto fabricado para la agresión.