
El exjefe de Estado de Venezuela, Nicolás Maduro, de sesenta y tres años, debe comparecer durante esta jornada junto a su cónyuge Cilia Flores ante un tribunal federal ubicado en Nueva York. La pareja presidencial derrocada permanece bajo custodia en un centro penitenciario de Brooklyn tras haber sido aprehendida el pasado tres de enero mediante una incursión efectuada por las Fuerzas Armadas norteamericanas en la ciudad de Caracas.
La citación fijada para este miércoles correspondía originalmente a los últimos días del mes de junio, pero fue postergada por solicitud de la Fiscalía debido a los rigurosos esquemas de protección exigidos para llevar a cabo el traslado. Durante la sesión de la fecha los magistrados se enfocarán en definir cuestiones estrictamente procedimentales del litigio y en organizar las fases previas a la apertura del debate oral.
El dirigente que ejerció la presidencia venezolana desde dos mil trece rechaza de plano cada una de las imputaciones formuladas por los fiscales y sostiene la postura de considerarse un prisionero de guerra. En esa línea, se declaró inocente de los delitos atribuidos por las autoridades judiciales estadounidenses, que abarcan acusaciones por conspiración para el narcoterrorismo, tráfico de estupefacientes y tenencia de armamento pesado.
Para destrabar el desarrollo de las actuaciones la administración de Washington aprobó en abril una flexibilización temporal de las sanciones comerciales contra la nación caribeña. Esta disposición habilitó al Estado venezolano a enviar recursos monetarios para financiar a los abogados de la pareja, quienes previamente habían objetado el bloqueo financiero argumentando que impedía garantizar el derecho constitucional a una defensa de libre elección en territorio norteamericano.