
En un contexto de extrema fragilidad diplomática, el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, alzó la voz para repudiar las últimas ofensivas militares desplegadas por el gobierno de Israel en territorio libanés. Según la información reportada por la agencia Noticias Argentinas (NA), el funcionario caribeño aseguró que esta intensa ola de ataques tiene como objetivo principal "abortar el cese al fuego" de dos semanas pactado recientemente con Irán y "socavar el proceso de negociación" en curso.
A través de una contundente publicación en su cuenta oficial de la red social X, el canciller cubano no dudó en calificar las agresiones como "intensas" y advirtió sobre el dramático saldo humanitario. En sus declaraciones, remarcó que estas sistemáticas acciones militares ya le costaron la vida a más de 1.800 libaneses, destacando la alarmante cifra de más de 300 personas asesinadas tan solo durante la jornada del jueves, lo que representa una grave amenaza para la paz y la estabilidad de todo Oriente Medio.
Rodríguez insistió en que el principal propósito de la actual mesa de diálogo es alcanzar un arreglo duradero que ponga fin de una vez por todas a las agresiones conjuntas de Estados Unidos e Israel contra la república iraní. Para el experimentado diplomático, el accionar de las fuerzas israelíes en la zona representa una violación constante y deliberada tanto del Derecho Internacional como del Derecho Internacional Humanitario, actuando con total impunidad ante la mirada de la comunidad global.
Cabe recordar que el pasado miércoles había entrado en vigor una frágil tregua temporal de catorce días entre Irán y Estados Unidos. No obstante, las autoridades de Israel aclararon rápidamente que este cese de hostilidades no contempla bajo ningún punto de vista el conflicto armado que mantienen en el Líbano. Como consecuencia de esta postura intransigente, ese mismo miércoles ejecutaron su mayor ataque diario sobre suelo libanés, dejando un trágico saldo oficial, reportado por el Ministerio de Salud local, de al menos 303 muertos y 1.105 heridos.