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ESCÁNDALO POR ROBO DE FÁRMACOS

Dictaron el procesamiento de Hernán Boveri y Delfina Lanusse por el presunto desvío de drogas vinculado a la muerte del anestesista

La Justicia avanzó con dureza contra los dos profesionales de la salud acusados de vulnerar los estrictos controles de una reconocida clínica para sustraer potentes sedantes quirúrgicos que habrían sido utilizados con fines recreativos en fiestas privadas relacionadas con el trágico final de un joven especialista.

PorTendencia de noticias
11 abr, 2026 04:20 a. m. Actualizado: 11 abr, 2026 04:20 a. m. AR
Dictaron el procesamiento de Hernán Boveri y Delfina Lanusse por el presunto desvío de drogas vinculado a la muerte del anestesista

En el marco de la conmocionante investigación por la muerte del médico Alejandro Zalazar, la Justicia determinó el procesamiento por administración fraudulenta del anestesista Hernán Boveri y la exresidente Delfina Lanusse. Según la información proporcionada por la agencia Noticias Argentinas (NA), ambos profesionales de la salud están seriamente sospechados de participar en una red de sustracción de potentes medicamentos pertenecientes al Hospital Italiano.



La medida judicial fue dictaminada por el juez Javier Sarmiento, quien además impuso un embargo millonario sobre los bienes de los acusados y les dictó la prohibición para salir del país, aunque transitarán el proceso en libertad. Por su parte, el fiscal de la causa, Lucio Herrera, sostiene la hipótesis de que Boveri y Lanusse aprovecharon estratégicamente sus posiciones en el área de anestesiología para burlar los inventarios y robar ampollas de propofol y fentanilo. Estas sustancias, que exigen una custodia sumamente estricta, fueron halladas tiempo después en el departamento de Zalazar, ubicado en el barrio porteño de Recoleta.



Todo este complejo entramado delictivo comenzó a salir a la luz gracias a diversas auditorías internas realizadas por la clínica privada, donde se descubrieron graves inconsistencias entre el stock de la farmacia central y los registros reales de quirófano. Tras una serie de allanamientos que incluyeron propiedades privadas y la sede de la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación, los investigadores sospechan que estos fármacos restringidos eran desviados para ser consumidos de manera recreativa en encuentros organizados por el propio especialista de 31 años, hallado sin vida el último 20 de febrero.



De manera paralela a este escandaloso expediente, las autoridades continúan investigando el deceso de Eduardo Betancourt, un enfermero de 44 años que falleció producto de una severa cardiopatía. Durante las requisas en su vivienda, la Policía de la Ciudad incautó ampollas de fentanilo correspondientes al laboratorio HLB Pharma, propiedad del empresario Ariel García Furfaro, quien ya se encuentra procesado por otras muertes vinculadas a opiáceos, aunque la fiscalía aclaró que estas dosis particulares no formaban parte de los lotes adulterados.





Fuente: Noticias Argentinas (NA)

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