
El ministro de Desarrollo Social de Tucumán, Federico Masso, se refirió este lunes al
violento motín ocurrido en el Instituto Cura Brochero y aseguró que detrás de los incidentes existen fuertes presiones para intentar ingresar droga al establecimiento ubicado en Benjamín Paz.
En diálogo con Tendencia de Noticias, el funcionario explicó que el episodio se produjo dentro del dispositivo socioeducativo para menores en conflicto con la ley penal y aclaró que el instituto funciona separado del penal donde se alojan detenidos adultos.
“Hay que informar bien. El motín se dio en el Instituto Cura Brochero y no tiene ninguna relación con la cárcel”, remarcó Masso.
Según detalló, los disturbios comenzaron durante la noche cuando dos adolescentes iniciaron una protesta dentro del pabellón y luego otros internos se sumaron a los incidentes.

De acuerdo con el relato oficial, durante el motín los jóvenes lograron reducir a un celador y lo amenazaron con un arma blanca de fabricación casera, mientras provocaban daños en distintos sectores del establecimiento y arrojaban objetos contra el personal.
Masso señaló que inicialmente las autoridades intentaron controlar la situación mediante mecanismos internos y diálogo con los adolescentes, aunque finalmente debieron solicitar intervención policial y autorización judicial para el ingreso de fuerzas especiales.
“Como corresponde, se informó a la Justicia y se tomó la decisión de convocar a la Policía de la provincia para que los grupos especiales ingresaran y retomaran el control del instituto”, sostuvo.
El operativo fue realizado por efectivos de Infantería y personal policial de Trancas. Durante la intervención se utilizaron gases lacrimógenos y uno de los efectivos resultó herido en el rostro, por lo que debió ser trasladado al Hospital Padilla.
En sus declaraciones, el ministro puso especial énfasis en la problemática del consumo y el ingreso de estupefacientes al sistema de menores.
“Nosotros no nos vamos a dejar doblegar para que ingrese droga al Instituto Cura Brochero. Cada día de visita hay presión de familiares para ingresar estupefacientes y este Gobierno no va a aflojar”, afirmó.
Masso explicó además que el actual régimen de funcionamiento del instituto no contempla presencia policial permanente dentro del establecimiento, debido a las características del sistema de menores en conflicto con la ley penal.
Sin embargo, reconoció la preocupación existente entre los trabajadores y confirmó que el Gobierno provincial evalúa solicitar formalmente una guardia especial de Infantería para reforzar la seguridad en jornadas sensibles como los días de visita.
“Vamos a solicitar que se habilite presencia de Infantería para llevar tranquilidad a nuestro personal”, señaló.
El funcionario también defendió el funcionamiento del centro socioeducativo y aseguró que el lugar cuenta con controles estrictos para impedir el ingreso de drogas, además de asistencia médica, educativa y acompañamiento interdisciplinario para los adolescentes alojados.
Actualmente, según confirmó, hay diez jóvenes alojados en el instituto.
“Vamos a preservar la integridad de nuestros trabajadores, celadores, enfermeros y del personal policial. Quienes protagonizan estos hechos deberán asumir las consecuencias”, concluyó Masso.