
El presidente Javier Milei inauguró la Argentina Week en Nueva York, un evento organizado en la sede de JP Morgan para promover oportunidades de inversión en el país, y aprovechó la ocasión para criticar duramente a los empresarios Paolo Rocca (Techint) y Javier Madanes Quintanilla (Fate y Aluar - foto inferior -), a quienes acusó de haber actuado en connivencia con políticos corruptos en perjuicio de los argentinos.
Durante su discurso de apertura ante una audiencia de potenciales inversores globales, el mandatario afirmó: “Rocca y Madanes en connivencia con políticos ladrones atacaron a los argentinos, pero eso se terminó, se terminó la Argentina corrupta”.
Milei detalló especialmente las acciones atribuidas a Madanes Quintanilla, a quien responsabilizó de haber presionado al gobierno para mantener una medida antidumping que aplicaba un arancel del 28% a las importaciones chinas de hojas de aluminio, protegiendo así a Aluar. Según relató el presidente, ante la decisión de no renovar esa barrera —vigente desde 2020—, el empresario amenazó con despidos masivos: “Si no le manteníamos la barrera, nos iba a tirar 920 trabajadores a la calle un día antes de tratar la reforma laboral... y nos tiró 920 trabajadores a la calle, esto no es un juego de niños”.

El jefe de Estado sostuvo que esos empleos serán reabsorbidos por sectores industriales en expansión, minimizando el impacto de la medida.
Milei enmarcó sus críticas en un conjunto de principios éticos que, según explicó, orientan las decisiones de su administración. Se refirió a un orden de mérito basado en la filosofía griega, el derecho romano, la rectitud de los estoicos y los valores judeocristianos. “Hay límites al relativismo moral, hay cosas que no se pueden violar”, declaró. En ese contexto, definió los derechos naturales —vida, libertad y propiedad privada— como límites infranqueables que su gobierno se compromete a defender.
En la segunda parte de su exposición, el presidente defendió la apertura comercial como vía para mejorar el bienestar de la población. Utilizó el ejemplo del mercado de neumáticos para ilustrar cómo la libertad económica permite a las personas asignar mejor sus recursos: “Si yo le devuelvo la libertad a los argentinos, que puedan disponer libremente de sus ingresos, obviamente van a asignar los recursos donde les conviene más y entonces van a pagar los neumáticos más baratos, quedará dinero disponible y lo gastará en otros bienes, por lo cual va a haber eficiencia económica”.
Milei argumentó que esta dinámica genera una migración de trabajadores hacia actividades más productivas —lo que eleva los salarios reales—, acceso a bienes más accesibles y una reducción de la corrupción. “Aumentan los salarios reales, aumenta el bienestar y en el medio hay menos corrupción, hay menos robo y se benefician 48 millones de personas”, concluyó.
Finalmente, explicitó el objetivo central de su gestión ante los presentes: “Concretamente, nosotros tenemos como objetivo hacer de Argentina el país más libre del mundo”.