
Foto: TDN
El informe técnico elaborado por la Dirección de Catastro y Edificación de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán, al que Tendencia de Noticias tuvo acceso, determinó que la explosión seguida de incendio ocurrida el martes en un departamento del edificio ubicado en Monteagudo 120 no provocó daños en la estructura portante del inmueble. No obstante, el estudio confirma que el siniestro sí dejó severas consecuencias en las unidades afectadas, que permanecerán clausuradas hasta tanto concluyan las tareas de reconstrucción.
El documento, fechado este martes 28 de julio y elevado a la directora de Catastro y Edificación, Nora Belloni, fue confeccionado tras una inspección realizada por los ingenieros Justo Ignacio Sánchez y Guillermo Samana, quienes relevaron el departamento donde se produjo la explosión —el Nº 13 del tercer piso— y las unidades linderas, además de verificar los departamentos ubicados en el mismo sector de los pisos segundo y cuarto.
El siniestro tuvo un desenlace fatal. El ocupante del departamento donde se originó la explosión falleció a raíz de las graves heridas sufridas, mientras que otras personas resultaron afectadas, entre ellas dos menores de edad de departamentos vecinos y el encargado del edificio, quien presentó un principio de asfixia. Todos fueron asistidos por los servicios de emergencia.
La estructura del edificio no presenta daños
Una de las principales conclusiones del informe descarta que la explosión haya comprometido la estabilidad general del edificio.
Los inspectores señalaron que durante el relevamiento "no se constataron daños en elementos estructurales" y precisaron que no se observaron fisuras, deformaciones ni desplazamientos en columnas, vigas o losas de los sectores inspeccionados, correspondientes a los pisos segundo, tercero y cuarto.
En ese sentido, la Municipalidad calificó como "bajo" el riesgo estructural del inmueble, al considerar que la estructura resistente del edificio permanece íntegra pese a la violencia de la explosión.
Además, el informe sostiene que el origen del hecho constatado durante la inspección resulta compatible con una explosión por pérdida de gas, hipótesis que fue respaldada por el personal que trabajó desde el momento en que se produjo el siniestro y que se terminará de determinar por la investigación judicial.
Si bien la estructura principal no sufrió afectaciones, la onda expansiva destruyó completamente parte de la mampostería interna de los departamentos.
El relevamiento detectó el colapso de muros divisorios entre los departamentos 12, 13 y 14 del tercer piso, además de una importante cantidad de escombros distribuidos tanto en el interior de las viviendas como en las circulaciones comunes.
Los técnicos también registraron daños generalizados en cielorrasos, con fisuras, desprendimientos parciales y deformaciones provocadas por la elevada temperatura alcanzada durante el incendio.
Entre los efectos del fuego y del calor extremo, el informe menciona la presencia de hollín en paredes y techos, luminarias derretidas, al menos dos televisores completamente fundidos, múltiples electrodomésticos y artefactos plásticos destruidos por las altas temperaturas y numerosos vidrios rotos.
Tres departamentos fueron declarados inhabitables
A partir del estado de las unidades afectadas, la Municipalidad concluyó que los departamentos 12, 13 y 14 del tercer piso no podrán volver a ser ocupados hasta completar una reconstrucción integral.
El informe establece que las tres viviendas deberán ser refaccionadas en su totalidad, incluyendo la reconstrucción de tabiques divisorios, cielorrasos e instalaciones eléctricas, sanitarias y de gas, además de superar una prueba de hermeticidad realizada por un profesional matriculado antes de habilitar nuevamente el suministro.
En consecuencia, el Municipio recomendó mantener la clausura preventiva de esas unidades hasta la finalización de todos los trabajos de reparación.
En contraste, la evaluación oficial concluye que el resto de los departamentos podrá recuperar la habitabilidad una vez que se retiren los escombros de las circulaciones comunes y se verifique el correcto funcionamiento de las instalaciones generales de electricidad, agua y gas.
Para ello, el informe recomienda que las empresas prestatarias mantengan anulados los servicios en los departamentos afectados, mientras que el corte general dispuesto tras la emergencia podrá levantarse para el resto del edificio una vez completadas las tareas de saneamiento y comprobado el estado de las instalaciones troncales.
Asimismo, cualquier obra de reconstrucción en los departamentos dañados deberá contar con autorización municipal previa y con un plan de trabajos presentado por sus propietarios, acompañado por la intervención de profesionales matriculados.
El informe técnico constituye uno de los principales elementos administrativos que utilizará la Municipalidad para definir las condiciones de reapertura parcial del edificio, mientras la Justicia continúa investigando las causas que originaron la explosión y el incendio que terminó con la vida del residente del departamento 13.