
Los concejales radicales José María Canelada y Gustavo Cobos mantuvieron una reunión con la fundadora de la Universidad San Pablo-T, Catalina Lonac, para analizar la puesta en marcha de la ordenanza recientemente aprobada que establece a las universidades públicas y privadas de Tucumán, junto con el Conicet NOA-Sur, como consultoras preferenciales de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán para el desarrollo de proyectos, investigaciones y asistencia técnica.
La iniciativa, impulsada por ambos ediles, busca que el Municipio priorice la capacidad científica, técnica y profesional disponible en la provincia al momento de elaborar estudios especializados o diseñar políticas públicas, fortaleciendo el vínculo entre el Estado municipal y el sistema universitario.
Durante el encuentro, realizado en la sede de la Universidad San Pablo-T, los concejales y Lonac coincidieron en la necesidad de aprovechar el conocimiento generado por las instituciones académicas tucumanas para afrontar los principales desafíos urbanos.
Canelada sostuvo que la ordenanza apunta a reconocer el potencial de las universidades locales y a incorporarlas de manera permanente en los procesos de planificación y toma de decisiones del Municipio. "Tucumán tiene universidades importantes, serias y robustas, que forman excelentes profesionales y producen conocimiento de enorme calidad. Queremos que todo ese saber tenga prioridad y pueda ponerse al servicio de la ciudad. Si queremos mejorar San Miguel de Tucumán, necesitamos que nuestras universidades participen en el diseño y la implementación de las políticas públicas", afirmó.
En la misma línea, Cobos destacó que la norma procura institucionalizar una relación de trabajo entre el Municipio y las casas de estudios, más allá de convocatorias puntuales. "Las universidades conocen nuestra realidad, investigan sus problemas y forman a los profesionales que todos los días trabajan para resolverlos. La ordenanza busca que dejen de ser convocadas de manera ocasional y pasen a formar parte activa de la discusión sobre el futuro de la ciudad", señaló.
Los concejales remarcaron que la iniciativa no se limita a la contratación de servicios profesionales, sino que pretende que las decisiones públicas estén respaldadas por evidencia científica y equipos técnicos radicados en la provincia. "No se trata solamente de contratar un servicio. Se trata de que las políticas municipales puedan apoyarse en evidencia, estudios, conocimiento técnico y equipos profesionales que ya existen en Tucumán", expresaron.
Por su parte, Lonac valoró la decisión de incorporar al sistema universitario como un actor estratégico para el desarrollo de políticas públicas y destacó el nivel de formación de los profesionales tucumanos. "Tucumán tiene cuatro universidades que son fantásticas. Tenemos muchísima gente preparada, que cuando se va afuera triunfa. Entonces, ¿por qué no puede triunfar y aportar sus conocimientos en Tucumán?", planteó.
La fundadora de la Universidad San Pablo-T consideró además que la nueva ordenanza puede convertirse en una herramienta para fortalecer la articulación entre el Estado y las instituciones académicas. "Tenemos que apoyarnos mucho más entre nosotros, creer en lo que producen nuestras instituciones y volver a tener orgullo de nuestras capacidades", concluyó.
La ordenanza establece que las universidades con sede en Tucumán y el Conicet NOA-Sur tendrán prioridad cuando la Municipalidad requiera investigaciones, asistencia técnica, elaboración de proyectos o estudios especializados. Según sus impulsores, el objetivo es potenciar los recursos científicos, tecnológicos y profesionales existentes en la provincia, fomentar la cooperación institucional y mejorar la calidad de las políticas públicas mediante decisiones sustentadas en el conocimiento producido localmente.