
Tras las quejas de la comunidad educativa, el Gobierno avanzó con trabajos de recuperación en la Escuela Normal.
Los problemas edilicios en instituciones educativas que surgieron y fueron denunciados en los últimos tiempos determinan que se unifiquen áreas del Estado provincial para una respuesta integral y compleja a la situación y dar mayor prioridad al ministerio de Educación por su centralidad en la temática. Bajo esta premisa, el legislador José Cano (Radicalismo Federal-foto inferior) elevó un proyecto de resolución solicitando al Poder Ejecutivo que “arbitre las medidas administrativas necesarias a fin de restituir la dependencia funcional de la Dirección de Materiales y Construcciones Escolares al ámbito del Ministerio de Educación de la Provincia”. La iniciativa busca corregir la actual dispersión administrativa, donde la planificación y ejecución de obras dependen del área de Obras Públicas, separada del organismo responsable del funcionamiento educativo.
El proyecto de Cano recomienda que esta reorganización tenga como meta principal “fortalecer la planificación integral, el mantenimiento preventivo, la detección temprana de necesidades edilicias y la intervención oportuna en los establecimientos educativos provinciales”. Asimismo, insta al Ejecutivo a evaluar la creación de “un sistema único de relevamiento, seguimiento y priorización de intervenciones de infraestructura escolar, articulado entre las áreas técnicas correspondientes”.

En sus fundamentos, el parlamentario sostiene que “la infraestructura escolar constituye una condición indispensable para garantizar el adecuado desarrollo del proceso de enseñanza y aprendizaje”. Remarca que las escuelas no deben verse meramente como estructuras, ya que “no son solamente espacios físicos donde se brinda el servicio educativo, sino ámbitos donde diariamente conviven alumnos, docentes, equipos directivos y comunidades educativas completas”.
Lecciones de las crisis en la Escuela Normal y la ESEA
Cano justifica la urgencia del cambio normativo citando las recientes dificultades en instituciones emblemáticas. Según el texto, “la experiencia crítica vivida en este período por el caso de la Esc. Normal y la Esc. Superior de Educación Artística demuestra que, frente a situaciones edilicias urgentes, la existencia de múltiples instancias administrativas ocasionó demoras en la identificación, priorización y resolución de problemas”.
La propuesta argumenta que la cercanía del Ministerio de Educación con los actores del sistema permite obtener información de primera mano. “La proximidad institucional del Ministerio de Educación con directivos, supervisores, docentes y comunidades escolares permite contar con información inmediata sobre las condiciones reales de cada establecimiento, facilitando una planificación estratégica basada en criterios pedagógicos, territoriales y sociales”.
Finalmente, la iniciativa subraya que la concentración de funciones bajo una misma conducción permitiría “mejorar la trazabilidad de los reclamos, reducir circuitos administrativos, establecer prioridades conforme necesidades educativas, fortalecer el mantenimiento preventivo y optimizar la utilización de recursos públicos”.
Para el legislador, el debate va más allá de la construcción: “No se trata solamente de ejecutar obras, sino de comprender que la infraestructura escolar forma parte esencial de la política educativa. La planificación de aulas, espacios comunes, accesibilidad, seguridad edilicia y condiciones ambientales debe estar vinculada directamente con los objetivos pedagógicos del sistema”.