
Un periodista del diario británico The Guardian afirmó que, “tarde o temprano”, el Gobierno del Reino Unido deberá retomar las negociaciones por la soberanía de las Islas Malvinas y sostuvo que el archipiélago “no puede ser británico para siempre”.
Simon Jenkins realizó esas declaraciones luego de que los jugadores de la Selección argentina exhibieran una bandera con la leyenda “Las Malvinas son argentinas” tras la victoria por 2 a 1 frente a Inglaterra en la semifinal del Mundial 2026.
Según el artículo al que accedió la Agencia Noticias Argentinas, Jenkins consideró que “tarde o temprano, el Gobierno del Reino Unido tendrá el coraje de reanudar las negociaciones”, aunque señaló que, por el momento, el Ministerio de Asuntos Exteriores y de la Commonwealth y el Ministerio de Defensa continuarán postergando el tema.
El periodista también manifestó que sería “gratificante” que la bandera mostrada durante el partido disputado en Estados Unidos impulsara alguna iniciativa concreta y reiteró que las islas “no pueden ser británicas para siempre”.
En su análisis, Jenkins repasó la situación de distintos territorios que formaron parte del imperio británico y que, con el paso del tiempo, dejaron de estar bajo la administración de la Corona.
El columnista vinculó el debate con el reciente acuerdo alcanzado entre el Reino Unido y España en torno a Gibraltar. Según señaló, apenas 24 horas después de la celebración del entendimiento en Bruselas, el reclamo argentino por la soberanía de las Malvinas volvió a ocupar espacio público tras la semifinal del Mundial.
En ese contexto, Jenkins se preguntó si era demasiado esperar que pudiera surgir una negociación similar como consecuencia de lo ocurrido durante el partido entre Argentina e Inglaterra.
Por último, sostuvo que ninguno de los territorios heredados de la etapa imperial británica tiene un derecho permanente a mantener su situación actual y remarcó que, en el caso de las Islas Malvinas, su defensa representa para los contribuyentes del Reino Unido un gasto superior a 60 millones de libras esterlinas por año.