
Noticias Argentinas difundió que el Gobierno nacional trabaja en los detalles finales del proyecto de reforma política que enviará en las próximas semanas al Congreso de la Nación Argentina, con el objetivo de rediseñar el sistema democrático y avanzar en la eliminación de las Elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
Desde el oficialismo ratificaron que la postura es avanzar en la opción más ambiciosa, es decir, la eliminación del sistema, aunque no descartan alternativas según el escenario legislativo.
El texto definitivo aún no circuló entre los integrantes de la mesa política, donde reconocen que existen tiempos distintos para abordar cada tema. No obstante, estiman que el borrador podría cerrarse en los próximos días y ser enviado al Congreso la semana próxima.
En paralelo, la administración que encabeza Javier Milei atraviesa un contexto complejo, marcado por la investigación por presunto enriquecimiento ilícito que involucra al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y por movimientos en la causa conocida como Libra, lo que algunos sectores del oficialismo señalan como un factor que influye en los tiempos del proyecto.
En ese marco, desde el entorno presidencial sostienen que cada iniciativa debe evaluarse según la coyuntura política, por lo que no descartan postergar su tratamiento si el contexto no resulta favorable.
La reforma constituye uno de los ejes centrales del temario legislativo previsto para 2026. Entre otros puntos, contempla modificaciones en el régimen de partidos políticos, lo que implicará revisar el sistema de financiamiento con el objetivo de lograr una distribución más eficiente de los recursos destinados a las campañas.
El futuro de las PASO es uno de los aspectos que más debate genera dentro del oficialismo. Aunque la posición inicial fue avanzar en su eliminación, en distintos despachos de Casa Rosada consideran que una eventual suspensión podría resultar más viable en función de los apoyos legislativos disponibles.
Pese a esas diferencias, el Gobierno mantiene su intención de impulsar la eliminación en el proyecto, aunque admite que la definición final dependerá del nivel de respaldo que logre en el Congreso.