
La disputa judicial por la reelección del rector de la UNT, Sergio Pagani, volvió a escalar este miércoles luego de que la fórmula integrada por Miguel Ángel Cabrera y Virginia Abdala apelara formalmente el fallo que rechazó la acción declarativa presentada contra la universidad.
El recurso fue presentado por el abogado Manuel Gonzalo Casas, representante de los actores, pocas horas después de conocerse la resolución del Juzgado Federal N°2 que había desestimado la demanda destinada a impedir una eventual nueva candidatura de Pagani.
En el escrito, la parte actora manifestó “no estar de acuerdo con la sentencia” y apeló la decisión “en los términos del artículo 498 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación”, reservándose además el derecho de fundamentar agravios una vez concedido el recurso.
Pero el punto político y jurídico más sensible del planteo aparece en el segundo apartado de la presentación. Allí, Cabrera y Abdala sostuvieron que “la cautelar dispuesta en autos continúa vigente al no haber aún ninguna sentencia firme” y remarcaron que la definición final depende ahora de la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán.
La afirmación introduce un nuevo elemento de tensión en el proceso electoral universitario, ya que la interpretación sobre el alcance y la vigencia de esa cautelar podría impactar sobre la oficialización definitiva de candidaturas dentro de la UNT.
El fallo apelado había rechazado la acción declarativa impulsada por Cabrera y Abdala al considerar que los actores contaban con una vía específica para cuestionar la postulación de Pagani: la impugnación ante la Junta Electoral universitaria y su posterior revisión por la Cámara Federal, conforme a la Ley de Educación Superior.
En esa resolución, el juez entendió además que avanzar simultáneamente con una acción declarativa y una impugnación electoral implicaba “una inaceptable duplicidad de vías” y afectaba el principio de autonomía universitaria.
Pese a ello, la oposición universitaria decidió mantener abierta la disputa judicial y anticipó también la reserva de caso federal, argumentando que en el expediente se encuentran comprometidos “derechos fundamentales”.
De esta manera, el conflicto por la interpretación del nuevo estatuto universitario y los límites a la reelección del rectorado quedó nuevamente en manos de la Cámara Federal, mientras la pulseada política dentro de la UNT suma otro capítulo en plena cuenta regresiva hacia las elecciones universitarias.