Espacio publicitario disponible

MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA

A 50 años del golpe, la memoria salió a la calle en una radio abierta radical

La organización Boina Blanca realizó un encuentro en Yerba Buena donde militantes, referentes y jóvenes debatieron sobre memoria, derechos humanos y los desafíos actuales de la democracia,

PorTendencia de noticias
24 mar, 2026 08:20 p. m. Actualizado: 24 mar, 2026 08:20 p. m. AR
A 50 años del golpe, la memoria salió a la calle en una radio abierta radical

A 50 años del Golpe de Estado en Argentina de 1976, la memoria volvió a ocupar la vereda. Esta vez, en formato de radio abierta, en la Casa del Encuentro de avenida Aconquija 785, donde la organización radical Boina Blanca, conducida por el politólogo Ariel García, reunió a militantes, vecinos y jóvenes para conmemorar una fecha que sigue interpelando al presente.


Lejos de un acto formal o de un homenaje estático, el micrófono funcionó como un espacio de circulación de ideas, testimonios y debates. A lo largo de la jornada, las voces no se limitaron a reconstruir el pasado: buscaron, sobre todo, poner en discusión los desafíos actuales en torno a la democracia y los derechos humanos.

Uno de los momentos más intensos llegó con las intervenciones del politólogo Moisés García y del ex legislador Jorge Mendía, presidente de la Fundación del Bicentenario. Mendía aportó una mirada que conectó la historia reciente con el presente, subrayando la necesidad de sostener una “memoria activa”, capaz de trascender el recuerdo y transformarse en conciencia política. “Los derechos conquistados requieren vigilancia permanente”, fue una de las ideas que atravesó su exposición.


casa.jpg.jpeg

En ese sentido, el eje del encuentro giró en torno a cómo las políticas de memoria dialogan con la actualidad. Durante la radio abierta se advirtió sobre la reaparición de discursos de odio y expresiones negacionistas, leídas no como hechos aislados, sino como resonancias de una matriz que la sociedad argentina se propuso desterrar.


La dinámica abierta del formato permitió que la palabra circulara sin mediaciones. La radio, instalada en la calle, convirtió la vereda en un territorio de intercambio donde confluyeron generaciones. Allí, quienes vivieron los años de la dictadura compartieron experiencias con jóvenes que hoy construyen su propia agenda de derechos.


En ese cruce, se reafirmó la vigencia de los derechos humanos en un sentido amplio: no solo como búsqueda de verdad y justicia por los crímenes del terrorismo de Estado, sino también como defensa cotidiana del acceso a la educación, la salud y el trabajo digno.


La jornada dejó una imagen potente: la memoria como un proceso en movimiento. No como una consigna cristalizada, sino como una práctica que se actualiza en cada intervención, en cada testimonio, en cada discusión. “El Nunca Más no es una frase de cierre, es un compromiso que se renueva todos los días”, sintetizó uno de los participantes.


camisa.jpg.jpeg

En esa línea, resonaron también palabras de la referente de derechos humanos Aurora "Tata" Pisarello, quien en una entrevista reciente había señalado que “la memoria no puede ser solo evocación: tiene que ser una herramienta para defender la democracia frente a cualquier intento de retroceso”.


A medio siglo del quiebre institucional, el encuentro volvió a poner en primer plano una certeza construida con el paso del tiempo: que la democracia no es un estado dado, sino una construcción permanente. Y que el “Nunca Más”, más que una consigna, sigue siendo -como se dijo en la radio abierta- un contrato social que la sociedad argentina decidió sostener.

publicidad

Más de politica

publicidad