
El reencuentro entre ambas figuras se produjo en el marco de la entrega de las estatuillas de la televisión local. Interpeladas por el cronista Guido Záffora para el ciclo DDM, el intercambio comenzó con un tono distendido cuando se les consultó sobre las versiones de una mala relación interna. La animadora de Cortá por Lozano intentó restarle trascendencia al asunto asegurando que la disputa formaba parte del pasado, aunque su interlocutora optó por responder con ironía respecto a un episodio que involucró al actor estadounidense Johnny Depp.
La conversación derivó de inmediato hacia las internas por la conducción de los principales formatos de pastelería y cocina de la señal televisiva. En un pasaje del diálogo, mientras se encontraban abrazadas ante la cámara, se generó un cruce directo cuando se debatió quién se haría cargo del ciclo de repostería. Ante el silencio de la ganadora de la noche, su colega le reclamó de manera punzante que fuera generosa por una vez, obteniendo como respuesta la promesa de cederle el espacio e incluso concurrir como invitada a cocinar.
El cruce se concretó luego de que la empresaria se adjudicara el premio a la labor en conducción femenina, terna en la que venció a la propia conductora de la tarde, así como a Mariana Fabbiani, Karina Mazzocco, Georgina Barbarossa, Pamela David y Moria Casán. El trasfondo de la disputa por el programa culinario radicaba en que la emisora le había ofrecido inicialmente el proyecto a la psicóloga, pero la exmodelo se anticipó de forma pública manifestando sus deseos de acaparar ambas producciones del canal.
Las risas de la noche buscaron dejar atrás un fuerte distanciamiento originado cuando Johnny Depp visitó el programa vespertino y la mediática interrumpió las grabaciones para fotografiarse con él en medio de su conflicto personal con Mauro Icardi, omitiendo mencionar al ciclo correspondiente. Este hecho motivó un llamado de atención por parte de las autoridades de la empresa debido a la filtración de material exclusivo. En declaraciones previas brindadas al programa Intrusos, se había detallado que el formato de pastelería exige legalmente grabaciones en exteriores por imposición de la BBC, lo que alteraba las previsiones presupuestarias de la señal.