
El acusado por el crimen del policía tucumano Arnaldo Manfredi quedará en prisión preventiva durante un año y su presunto encubridor también. Así lo determinó la Justicia Federal, que resolvió imputar a Luis Miguel Muñoz por los delitos de homicidio calificado, tentativa de homicidio y asociación ilícita; y a Mario Ezequiel Peralta por el encubrimiento.
El juez de garantías Eduardo Rodrígues Da Cruz consideró las pruebas presentadas por la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR) para formalizar la investigación contra ambos sospechosos. Se cree que integran en altos mandos una organización dedicada al tráfico de estupefacientes.

El crimen ocurrió el viernes 12 de junio en Rosario, cuando Manfredi y dos compañeros ingresaron al barrio Villa Banana vestidos de civil para una operación encubierta. Fueron descubiertos por el peligroso clan y emboscados en Gutenberg y 27 de Febrero. Los atacantes abrieron fuego, mataron a Manfredi e hirieron gravemente a Emilio Gómez Villafañe, oriundo de Santiago del Estero, que todavía lucha por su vida, con balazos en la espalda y la axila. El tercer agente es Ricardo Ariel Barrios Zabala, que resultó ileso.
En el ataque también quedó herido Muñoz, que fue atendido en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez. Justamente, se cree que fue él el autor del disparo. Tras el hecho, la justicia ordenó 35 allanamientos en los que, además de numerosos secuestros, se produjo la detención de los dos acusados. Peralta, de acuerdo a la acusación, fue el encargado de hacer desaparecer las pruebas en la escena del crimen, para entorpecer la investigación.

La fiscalía sostiene que ambos cumplían funciones estratégicas de custodia en los puntos de venta de droga, además de colaborar en el fraccionamiento y almacenamiento de los estupefacientes.
Se cree que esta estructura representa una readecuación de la banda criminal que comandaba anteriormente Dalmacio “Sapo” Saravia, un conocido líder narco condenado recientemente a ocho años de prisión. Ante la ausencia de Saravia, el liderazgo habría sido asumido por Eduardo Rodolfo Muñoz, quien actualmente se encuentra prófugo de la justicia.
Por él, el Ministerio de Seguridad de la Nación dispuso una recomensa de $ 20 millones. Quienes puedan apotar datos pueden comunicarse a la línea telefónica 134. Se garantiza la reserva de la identidad de quien lo haga.