
Un enfermero fue hallado muerto en su departamento del barrio porteño de Palermo y la investigación se centra ahora en la presencia de potentes fármacos dentro de la vivienda. Entre los elementos secuestrados se encontraron ampollas de Propofol y Fentanilo, medicamentos que también estuvieron presentes en el caso del anestesista Alejandro Zalazar, según confirmaron fuentes del caso a Noticias Argentinas (NA).
La alerta fue dada por Rocío Marianela Bentancourt, quien reside en Gualeguaychú y llevaba varios días sin poder comunicarse con su hermano Eduardo Bentancourt, enfermero de 44 años que vivía en un departamento ubicado sobre la calle Fray Justo Santa María de Oro al 2428. Preocupada por la situación, decidió comunicarse con la Policía para solicitar asistencia.
Efectivos de la Comisaría Vecinal 14ª acudieron al edificio y, tras entrevistarse con la mujer, gestionaron el ingreso al departamento con la ayuda de la propietaria del inmueble, quien facilitó una copia de la llave. Al entrar, los agentes encontraron al enfermero sentado en una silla del comedor, con sangre en la boca y sin signos vitales, por lo que se solicitó la presencia del SAME, cuyos médicos confirmaron el fallecimiento. En el lugar no se detectaron signos de violencia.
Durante la inspección de la vivienda, la Policía halló ampollas de distintos medicamentos, una jeringa y un guante descartable, elementos que quedaron bajo análisis. Entre los fármacos secuestrados había Propofol, Fentanilo, Lidocaína, Midazolam, Diazepam, Clonazepam y Diclofenac, entre otros. También se incautaron tres teléfonos celulares, tarjetas y documentación personal. Los investigadores analizan si el caso podría tener relación con las conocidas “Propofest” o “viajes controlados”, una causa judicial en la que ya hay dos médicos imputados.
La investigación por averiguación de causales de muerte quedó a cargo de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°21, dirigida por el fiscal Carlos Vasser, quien dispuso las primeras medidas para esclarecer qué ocurrió.